Quién no ha visto como brilla un novio el día de su boda: esa mirada especial, no hace falta que hable, ni que cuente su felicidad, se le nota, la transmite, nadie lo duda y todos lo entienden porque todos lo han visto. Ese brillo especial lo tiene hoy Rafael, nuevo diácono para nuestra diócesis.
Y es que, Rafa (Granada, 1979) diplomado en Pedagogía Terapéutica y Licenciado en Pedagogía y Teología, comenzó a acercarse a la iglesia de la mano de los Hermanos de San Juan de Dios, dando comidas y atendiendo enfermos hasta que se dio cuenta de que el Señor le “estaba pidiendo más”. Ahora que sabe lo que la gente “espera de un cura”tras su experiencia con las Hermanitas de los Pobres, el Seminario Menor y la Parroquia de la Natividad. Como él mismo explica “la práctica te ayuda a entender la teoría y el contacto directo con la realidad, te hace ver lo que la gente espera y necesita de ti”. Por eso, está deseando llegar a Ronda y Atajate, donde lo espera su destino pastoral.