«Sin la familia, sin la protección del matrimonio y de la natalidad, no habrá salida duradera de la crisis», afirmaban los obispos españoles en su última Asamblea Plenaria, y así lo pone de manifiesto el ejemplo admirable de la solidaridad de tantas familias en las que abuelos, hijos y nietos se ayudan a salir adelante en momentos de dificultad como sólo es posible hacerlo en el seno de una familia estable.