Hoy las familias están llamadas a ser lugar y espacio donde se transmita la fe, donde los hijos puedan descubrir y tomar conciencia de la vocación a la que han sido llamados.

Educar la fe en la familia

En este tiempo de Navidad, junto con el nacimiento de Jesús en nuestra carne celebramos la fiesta de la Sagrada Familia, celebramos que Jesús nació en una familia. El lema de esta jornada es "Educar la fe en la familia".
La familia de Jesús es, sobre todo, una familia en la que el amor está muy presente: el amor a Dios, el amor entre María y José, el amor hacia Jesús, el Hijo de Dios, buscando cumplir la voluntad de Dios, aunque no siempre se entienda.

En el evangelio, Jesús en el interior del templo, lugar de la presencia de Dios en medio de su pueblo, revela su identidad como Hijo de Dios; su vocación es estar en las cosas del Padre. Jesús nos enseña la lección más importante: ser hijo de Dios, reconocerse hijo.

Hoy las familias están llamadas a ser lugar y espacio donde se transmita la fe, donde los hijos puedan descubrir y tomar conciencia de la vocación a la que han sido llamados. Los padres, como transmisores de la fe, desean que Dios actúe en el corazón y en la vida de sus hijos; y con su propio ejemplo de vida expresan la llamada a vivir en comunión con Dios.

Siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia, cuidemos en las familias la relación con Dios en la oración, en la eucaristía, en el perdon.
La familia es el lugar apropiado para la educación, para el amor a la verdad. Juntos podemos crear una atmósfera que haga posible la transmisión de la fe, siendo los padres los primeros en realizar la voluntad de Dios con el fin de que todos crezcamos” en gracia ante Dios y los hombres”.

Dejemos que Dios actúe en el corazón y en la vida de los hijos; dejemos que descubran la vocación a la que han sido llamados, la vocación al amor, a la comunión con Dios. Necesitamos familias que desde su vocación al amor, sirvan fielmente a la iglesia y sean fuente de comunión y de vida.