El obispo de Málaga presidirá la celebración del sacramento de la confirmación en la Catedral el próximo 17 de abril, a las 19.00 horas.
Los fieles que quieran realizar este paso en su iniciación cristiana deben solicitarlo con tiempo a su párroco o catequista.
Las parroquias, colegios e instituciones que quieran participar en esta celebración deberán ponerse en contacto presencialmente con la parroquia del Sagrario (junto a la Catedral) antes del día 10 de abril, de lunes a viernes, en horario de 10.30 a 12.00 horas, donde se les indicará la documentación que es necesario enviar previamente.
LA CONFIRMACIÓN, SACRAMENTO DE LA INICIACIÓN CRISTIANA
«Con el Bautismo y la Eucaristía –recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica (CIC)– el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los "sacramentos de la iniciación cristiana", cuya unidad debe ser salvaguardada. Es preciso, pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es necesaria para la plenitud de la gracia bautismal. En efecto, a los bautizados "el sacramento de la Confirmación los une más íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo. De esta forma quedan obligados aún más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras"».
Asimismo, el CIC explica que «el efecto del sacramento de la Confirmación es la efusión especial del Espíritu Santo, como fue concedida en otro tiempo a los Apóstoles el día de Pentecostés. Por este hecho, la Confirmación confiere crecimiento y profundidad a la gracia bautismal:
- nos introduce más profundamente en la filiación divina que nos hace decir "Abbá, Padre" (Rm 8,15).
- nos une más firmemente a Cristo;
- aumenta en nosotros los dones del Espíritu Santo;
- hace más perfecto nuestro vínculo con la Iglesia;
- nos concede una fuerza especial del Espíritu Santo para difundir y defender la fe mediante la palabra y las obras como verdaderos testigos de Cristo, para confesar valientemente el nombre de Cristo y para no sentir jamás vergüenza de la cruz.
