Mons. Jesús Catalá Ibáñez, obispo de Málaga, ante la publicación del número 1.000 de la revista DiócesisMálaga.

Agradecidos al Señor
Jesús Catalá, obispo de Málaga F. HERNÁNDEZ

DiócesisMálaga es un canal diocesano de comunicación. Y como tal hay que entenderlo: posibilita la comunión, el conocimiento mutuo, ofrece información eclesial, fortalece los lazos fraternales. Ahora cumple mil números; y eso es motivo de gratitud.

Que se alcance el número mil es motivo de acción de gracias a Dios, por muchos motivos. Desde que mi predecesor, D. Antonio Dorado Soto, lo impulsara, ha sido un instrumento valioso para mostrar y demostrar que vivimos en una diócesis viva y con alma. Hoy mantiene su importancia y vigencia: llega a todos los rincones de nuestra diócesis y es un instrumento de comunicación especialmente sensible con quienes sufren en cuerpo y alma. DiócesisMálaga además de ofrecer información diocesana expresa en sus páginas la vida de nuestra diócesis: testimonios e información que a todos nos animan a ser cada día mejores cristianos y a hacer nuestra la vida de los otros.

Con motivo del número mil se impulsa una aplicación móvil; en una sociedad interconectada y deseosa de Dios las iniciativas de comunicación son bienvenidas siempre que las aliente la voluntad de hacer un mundo más de Dios y más fraternal.

Agradezco la colaboración de todos: de quienes participan en la elaboración del semanario DiócesisMálaga, de quienes ofrecen en él su testimonio y su ánimo, de quienes lo leen y de quienes lo difunden. Agradecidos al Señor, que nos ha permitido alcanzar esta pequeña meta, también le pedimos que siga iluminando nuestro camino.