Por la profesora de la Escuela Teológica SMG Ana María Barrera

Comentario al Evangelio de este domingo
Ana María Barrera, profesora de la Escuela Teológica San Manuel González

La salvación, para todos

Este evangelio, que parece difícil y donde encontramos algunas actitudes contradictorias, guarda un gran mensaje. Acontece en un escenario hostil para los judíos, una tierra pagana, y la protagonista, una mujer excluida e impropia según la mentalidad judía. Con esto el evangelista Mateo nos quiere mostrar que el mensaje de Jesús tiene un carácter universal.

Jesús va a ese territorio para poner de manifiesto que algo nuevo ha llegado. El mensaje de la Buena Nueva es para todos, no solamente para los que se consideran “elegidos” o “cumplen con las normas”. Se nos enseña que Dios rompe las fronteras físicas y nuestros esquemas mentales. Su amor y misericordia están por encima de nuestros cálculos. Nos muestra cómo esas personas que parecen estar “fuera de lo estrictamente ortodoxo” son capaces de conmover el corazón de Jesús con su humildad y perseverancia y Jesús sabe premiar esa fe de “los que están fuera”.

La mujer nos enseña a no rendirnos en nuestra oración, incluso cuando parezca que Dios guarda silencio, Él tiene sus tiempos. Ella, con su perseverancia y humildad, consigue conmover a todo un Dios. Tengamos siempre presente esa oración de la mujer cananea: “Señor, ayúdame”. No nos demos por vencidos y no olvidemos también que esa salvación es para todos.