El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 2 de septiembre, (Lc 4, 16-30).

Comentario en texto al Evangelio del sacerdote Rafael Pérez Pallarés
Foto de Khoa Vo

La misión de Cristo está clara. Desde el comienzo. Una misión que es compartida por el seguidor de Jesús: anunciar el Evangelio a los pobres, a los cautivos la libertad, a los ciegos la vista; dar libertad a los oprimidos y anunciar el año de gracia del Señor. En definitiva comunicar la vida y la verdad que ilumina al corazón del hombre y la mujer. Y pese a todo hay quien lo rechaza. Quien en nombre del escepticismo desplaza a Jesús el Nazareno  y su propuesta. Lo mismo le sucederá al discípulo. Que no es más que el maestro. Es posible que si no sucede esto en el discipulado es porque no se hable claro y falte proponer el Evangelio con nitidez.

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