La Iglesia del Corazón de Jesús de Valladolid acogió la Eucaristía de acción de gracias, presidida por el cardenal arzobispo de Valladolid D. Ricardo Blázquez, por la memoria y el bien recibido del nuevo beato, el padre jesuita Tiburcio Arnaiz (1865-1926), vallisoletano de nacimiento y malagueño de adopción.
Esta Eucaristía estuvo compartida por las Misioneras de las Doctrinas Rurales, congregación fundada por el nuevo beato con María Isabel González del Valle.
