La plantilla del Málaga CF, junto a su cuerpo técnico y equipo directivo, acudió este martes a la parroquia de la Divina Pastora y Santa Teresa, en el barrio malagueño de Capuchinos, para encomendar la nueva temporada a la advocación mariana considerada patrona del deporte, la Divina Pastora.
El hermano mayor de la Congregación de la Divina Pastora de las Almas, Juan Navarro Arias, en sus palabras de bienvenida al equipo local, recordó que «hace apenas unas semanas nos encontrábamos aquí para dar gracias por un ascenso inolvidable. Hoy volvéis ante la Divina Pastora, patrona del deporte, por un motivo diferente: para encomendar el camino que ahora comienza».
Navarro Arias explicó que «esta ofrenda se remonta a la temporada 1955/56. Desde entonces, por aquí han pasado generaciones enteras de malaguistas: desde los nombres que cimentaron nuestra historia, como Migueli, Viberti, Juanito o Antonio Benítez; pasando por Súper Basti y aquella generación que devolvió al Málaga a Primera; hasta los años de Duda, Weligton, Isco o Van Nistelrooy. 70 años de nombres, camisetas y sueños distintos, pero siempre los mismos colores».
El párroco, Rafael Pérez Pallarés, reflexionó sobre los valores del deporte y su capacidad para transmitir virtudes a las nuevas generaciones
Por su parte, el párroco, Rafael Pérez Pallarés, reflexionó sobre los valores del deporte y su capacidad para transmitir virtudes a las nuevas generaciones, animando a la plantilla a ser conscientes de «la responsabilidad que tenéis los jugadores al ser ejemplo para tantos niños y jóvenes».
Antes de rezar la oración del deportista, cuyo texto reproducimos a continuación y cuya estampa fue entregada a cada uno de los presentes, desde la congregación se animó a los miembros del club blanquizaul a «dar gracias por lo vivido y poner ante la Divina Pastora vuestros esfuerzos, vuestras ilusiones y también las dificultades que encontraremos por el camino».
Tras unas palabras de uno de los capitanes (Ramón), se procesión a realizar la ofrenda floral en el camarín de la imagen de la patrona de Capuchinos.
ORACIÓN DEL DEPORTISTA
Oh Divina Pastora,
Patrona y protectora de todos los deportistas,
te encomiendo mi mente, mi cuerpo
y mi espíritu.
Guíame con tu amor maternal
mientras enfrento cada desafío,
y dame la fuerza y la perseverancia
para alcanzar mis metas.
Bajo tu manto protector,
concédeme la salud y la seguridad
en cada entrenamiento y competición.
Inspírame a vivir en armonía con la
naturaleza, apreciando la belleza del aire libre,
y a mantener siempre la humildad y el respeto
hacia mis compañeros y rivales.
Divina Pastora, ilumina mi camino
y acompáñame en cada paso,
para que, siguiendo tu ejemplo,
pueda ser siempre un testimonio de fe
y ejemplo en valores deportivos.
Amén.
