Mons. Satué ofrece esta reflexión para hoy.
A VINO NUEVO, ODRES NUEVOS
Y yo, ¿me dejo sorprender por Dios o necesito tenerlo todo bajo control?
Señor, la novedad muchas veces nos da miedo. Nos sentimos seguros cuando creemos tenerlo todo bajo control y podemos construir nuestra vida según nuestros propios planes, gustos y seguridades.
También contigo nos sucede así: Nos fascinas y te seguimos, pero nos cuesta abandonarnos plenamente a Ti y dejar que tu Espíritu Santo guíe nuestras decisiones. Tememos que nos lleves por caminos nuevos, más allá de nuestros horizontes limitados.
Pero Tú eres novedad y haces nuevas a las personas que se dejan tocar por Ti. Así fue con Noé, Abrahán, Moisés y los Apóstoles: confiaron en Ti, superaron sus seguridades y se abrieron a caminos que nunca habrían imaginado.
Señor, ayúdanos a no tener miedo de tu novedad. Danos un corazón abierto y confiado para acoger las sorpresas de tu Espíritu, dejar atrás aquello que nos encierra y atrevernos a recorrer los caminos nuevos que nos propones. Amén.
