No cabe duda de que Pablo Iglesias es un artista para inventar ingenios sobrenombres a los políticos que le rodean. Además, su fertilidad imaginativa- es decir, sarcasmo de mocito universitario- no conoce fronteras; lo mismo arremete hacia la izquierda como a la derecha. En este caso contra Alberto Garzón, el líder de Izquierda Unida. Le ha llamado “Pitufo gruñón” Lo de Pitufo hace referencia al Partido de Garzón, I.U, no a su persona.

El ingenioso Pablo

Creo que un poco de autocrítica no le vendría mal a este caudillo popular al que resulta difícil entender ideológicamente. Nunca ha dado a conocer de una manera amplia, y a la vez precisa, cual es la ideología fundacional de su partido. ¿Qué es Podemos? Al principio se le entendió como una llamada general, global, al pueblo contra los poderes económicos establecidos que mantienen una dictadura financiera insoportable. Entendido así, Podemos vendría a ser  una especie de Revolución Francesa en la España del siglo XXI.

Más tarde, Podemos mitigó algo  su euforia inicial y nos dijo – o dijeron algunos de sus miembros- que no pretendían romper con todo lo establecido ni, mucho menos, caer en el permanente asamblearismo anarquista. En Podemos existe una cúpula colegiada y un señor, Pablo, que manda, punto final. Luego se identificó, tanto en la cámara europea como aquí, con  el señor Tsipras que, desde luego, no le ha dado un solo respiro a su pueblo. Resulta sarcástico que, En Grecia,  los verdaderamente perjudicados –es decir, los únicos- han sido quienes menos dinero tenían, los más necesitados. Cuando se decretó “el corralito” el gran capital había huido a terrenos más propicio

Finalmente, salvo en el ingenio evidente, y evidenciado hasta el empacho,  me solidarizo con Iglesias. Creo que merece la pena su lucha incruenta por los más débiles y necesitados. Como cristiano, estoy al lado de los pobres de la Tierra,

Pero temo a los caudillos  que, como Pablo, se consideran capaces de cambiar al ser humano con sus inclinaciones y tendencias. Si me permiten la redundancia al ser-ser del  hombre en su  egocentrismo. Todos los movimientos socio-políticos nacidos en la negación de Dios, como Podemos,  terminan en fracaso. Lo dijo Aquel que es sobre todo nombre, el que  “siendo igual a Dios, no tuvo esto como cosa a la que acogerse, sino que se hizo siervo hasta la muerte y muerte de cruz”. El fue quien dijo “Sin mí nada podéis hacer” La historia de los dos últimos siglos lo patentiza con toda claridad.