A las 8.30 de la mañana, los participantes en el Encuentro de Laicos de Parroquia que habían pasado la noche en Málaga iban subiendo a los autobuses que los llevarían hasta el polideportivo Ciudad Jardín. A esa misma hora, los malagueños salían de casa en busca del mismo punto de encuentro, en el que se haría la acogida e inauguración del esperado Encuentro bajo el lema “Compartiendo caminos, acompañando esperanzas”. El calor también se hizo presente en el polideportivo pero no consiguió menguar la alegría de los participantes y sus ganas de compartir vida y fe.
Casa Diocesana, el Albergue Juvenil de la Junta de Andalucía, diversas residencias universitarias y el Colegio de las Trinitarias, que cedieron sus instalaciones, son los lugares en los que se hospedaron los más de 900 participantes llegados de diversos puntos de España y de otros países como Argentina, Malta y Rumanía.
Con acreditación en mano, junto con abanico, mochila, camiseta y libro de celebraciones, los participantes comenzaron a tomar asiento en el pabellón deportivo al ritmo de la bienvenida de Angelines Morales, presidenta de ACG Málaga, y Cecilio Domínguez, de la ACG Toledo.
El alcalde y el obispo Málaga fueron los primeros invitados a subir al escenario para agradecer la asistencia de los 1.200 participantes llegados de 50 diócesis de toda España. El alcalde Francisco de la Torre recordó el título de hospitalaria que luce la ciudad en su escudo e hizo alarde de ella nombrando a cada una de las diócesis participantes e invitando a todos a disfrutar de su estancia y a profundizar en la evangelización en el día a día.
El obispo, D. José Antonio Satué, dio la bienvenida, de forma especial, a quienes pisaban esta tierra por primera vez, una tierra en la que “tenemos sol para el alma. Esta tierra custodia y comparte una riqueza medioambiental bellísima y una hermosa tradición cultural solidaria y espiritual. Una Málaga que no siempre aparece en los folletos turísticos pero que merece ser descubierta. Ojalá tengáis ocasión de disfrutarla en estos días”.
Mons. Satué también recordó el testimonio de san Manuel González, un santo que fue obispo de Málaga, “un santo que ha dejado una carca indeleble en todo el Pueblo de Dios, de manera especial en los sacerdotes. Un santo que es un acicate para crecer en santidad y servicio al Pueblo de Dios”.
Tras las diversas bienvenidas, Angelines y Cecilio animaron a los participantes a mover un poco los brazos y crear un tsunami de luz que brotó de las linternas de los teléfonos móviles como señal de “compartir la luz y pasar de no conocernos a ser compañeros de camino, como hermanos de un mismo padre”.
Más invitados subieron al escenario. Mons. Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal Española, fue el siguiente, como representante de todos los obispos y sacerdotes “que nos acompañan en nuestra vida espiritual”, expresaba Angelines.
Mons. Argüello dio la bienvenida a un grupo numeroso de jóvenes que iban entrando en el pabellón en ese momento y destacó que su presencia es “expresión de una Iglesia que peregrina en esperanza”.
También subió al escenario el equipo actual de la Comisión Permanente de ACG: La presidenta, Eva Fernández, de la diócesis de Santiago; el consiliario, Ángel Tello, de la diócesis de Toledo; el responsable del sector de Adultos, Emilio Martín, de la diócesis de Málaga; la responsable del sector de Jóvenes, Emma Querol, de la diócesis de Huesca; el responsable del sector de Infancia, Javier Tejedor, de la diócesis de Zaragoza; y el responsable de Primer Anuncio, Javier Ramos, de la diócesis de Cartagena.
Eva Fernández destacó el trabajo en común realizado para hace realidad este encuentro y deseó a todos que “ojalá nos vayamos con el corazón lleno de alegría y renovado nuestro amor por el Señor, para poder transmitirlo y acompañar a tantas personas que se encuentran a nuestro alrededor y en nuestro mundo. Tenemos una misión preciosa, ojalá seamos capaces de seguir tejiendo redes y contruyendo esta familia de la ACG para que nuestro mundo pueda conocer al Señor y sean tan felices como lo somos nosotros”.
Angelines anunció los nuevos “fichajes” que, a final de verano habrá en este equipo: Javier Ramos asumirá la presidencia, Pili Martínez el sector de Infancia, y Toñi Gil, el Primer Anuncio.
Llegó el momento de la presentación de las diversas diócesis para lo que se dibujó en el suelo del pabellón un mapa de España y, al ritmo de una canción de cada tierra, varios representantes de dicha ciudad se iban colocando en el mapa. “Un momento distendido con el que conocer rostros concretos y valorar que, en este encuentro, a todas las banderas nos une una misma fe”, expresaba una de las participantes.
“¡Qué emocionante es saber que la fraternidad no sabe de distancias, ni de edades, ni de momentos vitales… en la parroquia todos caben y forma parte del latido de la Iglesia!”, añadía Cecilio.
Los diversos sectores de la ACG (Infancia, Juventud y Adultos) se presentaron con telas de diversos colores que bajaron por la grada del pabellón hasta el centro de la pista; y de nuevo el escenario se llenó de protagonistas, el participante más joven, Juan de Jaén, con solo tres meses, y Puri, de la diócesis de Santander, con 90 años, que acudió al encuentro en autobús.
Así concluía la inauguración y, tras un descanso, se daba paso a la celebración de la Eucaristía, presidida por Mons. Argüello y concelebrada por un grupo numeroso de sacerdotes de toda la geografía y varios obispos: Mons. Sergi Gordo, obispo de Tortosa; Mons. Satué, obispo de Málaga; Mons. Catalá, obispo emérito de Málaga; Mons. Santos Montoya, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño; Mons. Valdivia, obispo auxiliar de Sevilla y administrador apostólico de Cádiz; Mons. Carlos Escribano, arzobispo de Zaragoza; Mons. Román, obispo de Albacete y Mons. Casas, obispo auxiliar de Valencia.
Los vicarios generales de las diócesis de Almería, Jaén y Málaga también participaron en la mañana, y algunos otros cargos de la CEE como Raúl Tinajero, director de la Comisión Laicos, Familia y Vida; y Francisco Ramírez, de la Subcomisión de Infancia y Juventud.
Con la celebración de la Eucaristía, cuyos cantos estuvieron dirigidos por un coro formado por miembros de diversas diócesis, se dio por inaugurado el Encuentro que continuaría en la Universidad de Industriales y la de Comercio, hasta donde los participantes volvieron a trasladarse en los autobuses. A lo largo de toda la mañana, una intérprete en lengua de signos, Mónica Rielves, acompañó a las personas sordas que acudieron, así mismo un grupo de jóvenes interpretó el himno del encuentro para que su contenido llegara a todos.
Tras el almuerzo se retomó la actividad con una entrevista en el hall de la Universidad de Comercio. María José, de ACG Mérida-Badajoz, y Javier Ramos, de ACG Cartagena (nuevo presidente de la ACG) entrevistaron a María Ángeles Ciudad Ladrero, presidenta de la ACG Zaragoza, y a Mons. Argüello, quienes profundizaron en el acompañamiento, “palabra que no podemos separar de discernimiento”, afirmó D. Luis, y en el ser del laico en el día a día, en el mundo, en el trabajo.
Después de un descanso, los participantes se distribuyeron en los talleres que se habían preparado para niños, jóvenes y adultos. “Acompañar el trabajo, transformar la vida”, “Acompañar a las mujeres en situación de vulnerabilidad”, “Ecología integral. Acompañar desde el cuidado mutuo”, “Acompañar a la sociedad desde el compromiso político”, “Las redes sociales, un espacio para acompañar” y “Toda mujer merece vivir con dignidad. Trata de personas y violencia” fueron los talleres en los que profundizaron los adultos, de la mano de diversos fieles como la joven misionera digital Paula Vega o las religiosas Adoratrices que acogen a mujeres víctimas de trata.
La jornada concluyó con la tradicional Cena de productos típicos. En palabras de la presidenta de ACG Málaga “podríamos decir que es una feria de productos exquisitos de cada diócesis, ofrecidos a los demás con todo el cariño, una verdadera feria gourmet”. El actor malagueño Joaquín Núñez amenizó la velada con un cuenta cuentos sobre la importancia del acompañamiento.
