La omnipresencia de lo digital, la pandemia de la Covid-19 o el acompañamiento a las víctimas de abusos han sido retos que la Iglesia de Málaga ha afrontado durante su episcopado.
Patrimonio, urgencias sociales, periferias, formación, ecumenismo... Muchas y diversas son las claves que han regido el pontificado del Obispo de Málaga desde 2008 a 2025.
Desde el inicio de su pontificado, D. Jesús Catalá se centró en conocer las necesidades pastorales de la diócesis al objeto de acompañarlas adecuadamente; la religiosidad popular ocupó un lugar destacado en esta atención
Durante su episcopado en Málaga, que comenzó el 10 de octubre de 2008, D. Jesús Catalá ha escrito más de 20 cartas pastorales, algunas sin publicar aún, sobre temas como los sacramentos, la iniciación cristiana y santos vinculados a Málaga como fray Leopoldo de Alpandeire y san Manuel González. Aquí puede accederse a su magisterio en esta diócesis.
El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 3 de septiembre, (Lc 4, 38-44).
El Cabildo Catedralicio de Málaga ha hecho público este viernes 29 de agosto un comunicado de prensa con motivo del traslado provisional de parte de la obra del artista malagueño Jorge Rando expuesta en los jardines de la Catedral.
El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 29 de agosto (Mc 6,17-29)
Disponible en este enlace para su descarga la última versión de la Agenda Pastoral para el curso pastoral 2025-2026, en ella se recogen las principales citas diocesanas. Es posible, además, suscribirse al calendario Google con las fechas diocesanas para tenerlas aún más accesibles.
El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 26 de agosto (Mt 23, 23-26)
El 26 de agosto celebramos la memoria de santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen, que para la asistencia a los ancianos fundó el Instituto de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Es patrona de la ancianidad.
El sacerdote y profesor de los centros teológicos diocesanos Francisco Javier Guerrero García invita a profundizar en el Evangelio de este domingo XXI del Tiempo Ordinario: Lc 13, 22-30
Los Misioneros de la Esperanza (MIES) han celebrado durante este verano seis turnos de campamentos que han tenido lugar en la finca JARA en Archidona, en los que los niños y los jóvenes han sido los protagonistas. Además, la asociación pública de fieles ha organizado una escuela de verano para jóvenes en la Casa de Paz, en Mollina.
El sacerdote y profesor de los centros teológicos diocesanos José Manuel Ferrary Ojeda invita a profundizar en el Evangelio de este domingo XIX del Tiempo Ordinario: Lc 12, 49-53.
El 1 de noviembre de 1950, el venerable Papa Pío XII proclamó como dogma que la Virgen María «terminado el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial».
El periodo estival no es tiempo de paz ni de tregua en Gaza, Ucrania, Siria, Yemen, Sudán, Haití o en tantos otros lugares del mundo. No podemos permanecer indiferentes ante el prolongado sufrimiento que provocan los guerras y conflictos armados en tantas latitudes. Vivimos en un mundo donde todo está conectado. Urge una alianza de creyentes en favor del evangelio de la vida y la cultura de la paz. Una alianza que invite a la conversión personal y relacional para hacer de cada creyente y comunidad católica un signo e instrumento de la paz de Dios.
El sacerdote y profesor de los centros teológicos diocesanos José Emilio Cabra Meléndez invita a profundizar en el Evangelio de este domingo XIX del Tiempo Ordinario: Lc 12, 35-48.
En su planta se conjugan dos patios, uno en eje con la entrada de acceso al palacio, que centra las dependencias en torno a un claustro de orden toscano. Al fondo y a la derecha de este se sitúa una escalera con amplio ingreso, meseta y desembarcos, cubierta con bóveda elíptica, así como una interesante, aunque mal intervenida, decoración pictórica mural.
Aunque los jesuitas estaban establecidos en Málaga desde 1572 en la Ermita de San Sebastián, al ser esta insuficiente se empezó una nueva iglesia en 1598, cuyos planos, realizados por Villalpando, seguían el esquema longitudinal del Gesú de Roma, pero pronto se detuvieron las obras y la iglesia responde a una planta centralizada diseñada por los hermanos Pedro Pérez y Pedro Sánchez, que se empezó en 1604; intervino en la terminación de la cúpula el hermano Alonso Matías en 1629, fecha en la que falleció accidentalmente en la obra que se inauguró un año más tarde.
El inmueble objeto de la declaración es un fragmento del complejo conventual que ocupaba gran parte de una manzana situada en la zona norte del barrio del Perchel. Su configuración exterior es un tanto peculiar debido al derribo de parte de las edificaciones anexas, dando como resultado un perímetro irregular. La iglesia, arquitectónicamente, divide su espacio interior en tres naves separadas por arcos de medio punto sobre pilares cruciformes, con pilastras corintias cajeadas, que sostienen un doble entablamento, recorrido por un friso compuesto por canecillos con decoración de hojarasca.
La parroquia de Santiago, de Málaga, es un interesante edificio que conserva los rasgos de dos momentos históricos y estilísticos de especial importancia para la ciudad de Málaga. Se funda en el comienzo del proceso de cristianización de la ciudad, como una perfecta simbiosis cultural entre los estilos mudéjar y gótico, siendo la primera de las vicarías inscritas con un beneficio y una sacristía, dentro del programa de erecciones llevadas a cabo por el arzobispo de Sevilla, Diego de Deza, iniciándose la construcción hacia 1509, durando las obras de esta primera etapa hasta 1545.
Sus orígenes arrancan en el año 1487. En ese año el rey Fernando el Católico instaló en el mismo lugar su campamento hasta conquistar la ciudad el 18 de agosto. La imagen de Santa María de la Victoria ya se encontraba por estas fechas junto al monarca y su autoría es una incógnita; la tradición cuenta que el Emperador Maximiliano de Austria fue quien regaló el icono a los Reyes Católicos.
La Iglesia de San Pedro se ubica en el antiguo barrio del Perchel de Málaga. Su construcción comienza en el año 1629 y a pesar del largo proceso llevado a cabo en su edificación, en el que el inmueble ha sufrido diversas transformaciones en su fábrica, conserva gran parte de los elementos originales. Actualmente el templo presenta una construcción muy sencilla, de una sola nave, cubierta con armadura de par y nudillo, reforzada con tirantes de lazo que apoyan en pares de canes empotrados en los muros laterales.
La Iglesia de San Juan presenta planta basilical o de salón, con nave principal y dos naves laterales a las que se abren capillas situadas entre contrafuertes. En la cabecera de la nave central se sitúa la Capilla mayor, elevada sobre gradas. A los pies se dispone un coro. La nave central es de mayor altura y anchura que las laterales, separándose de ésta mediante gruesos pilares con pilastras corintias adosadas; los basamentos de los citados pilares están recubiertos de placas de mármol negro. Sobre ellos descansan arcos de medio punto de intradós con molduras.
Esta Iglesia, sigue, en su composición arquitectónica y espacial, el tipo de iglesias carmelitas barrocas, con planta basilical y un coro elevado a los pies sobre un gran atrio, conseguida por sus tres naves y su amplio crucero, pero ello parece deberse a su ubicación en uno de los barrios más populosos de la ciudad. Las tres naves se encuentran separadas por arcos de medio punto sobre pilares cuadrados a los que se adosan pilastras cajeadas; sostienen un entablamento con friso, una bóveda de medio cañón con lunetos y fajones y unos recuadros centrales decorados con yeserías.
La iglesia es sencilla, de una sola nave, con el presbiterio elevado y cubierta con bóvedas de medio cañón con fajones y lunetos. En los diversos tramos, pilastras cajeadas rematadas en macollas vegetales a manera de capitel. A los pies una tribuna de perfil muy movido, fechada en 1749. Los paramentos exteriores del muro se realizan en ladrillo y mampostería, y sobre ella se esgrafían y colorean unos dibujos geométricos formados por alfardones, crucetas, discos, etc., de tradición mudéjar, que renuevan el exterior del inmueble tras la reformas del XVIII, en unión a la cantidad de edificios que se decoran con pintura mural durante esa centuria.