La Delegación para el Clero pretende colaborar con el Obispo en la atención a los presbíteros y diáconos. «La atención al clero, señalan, es una de las prioridades del Pastor de una diócesis, y el Obispo delega algunas tareas para el acompañamiento, la formación permanente y los encuentros de los sacerdotes», así se definen desde la propia Delegación