Casa Diocesana acoge la Jornada de Formación permanente para el Clero. El hilo conductor fue la Primera Prioridad Pastoral: el acompañamiento espiritual, desde las habilidades para la entrevista, desarrollado por el jesuita Luis María García Domínguez, experto en acompañamiento espiritual.
Equipo de sacerdotes que van a prestar su tiempo en la delegación para el Clero. De izda. a dcha.: Ángel Antonio Chacón, José Fenoy, José Emilio Cabra, José L. Pastor, Antonio Eloy Madueño y Antonio Aguilera
La Delegación para el Clero pretende colaborar con el Obispo en la atención a los presbíteros y diáconos. «La atención al clero, señalan, es una de las prioridades del Pastor de una diócesis, y el Obispo delega algunas tareas para el acompañamiento, la formación permanente y los encuentros de los sacerdotes», así se definen desde la propia Delegación
D. Francisco Millán (segundo por la derecha), junto a D. José Ferrary, D. Antonio Coronado y el obispo D. Jesús Catalá
Cientos de feligreses de todas las realidades de la diócesis y de los más diversos puntos geográficos, se reunieron en la Catedral para despedir al sacerdote D. Alfonso Fernández-Casamayor Palacio, quien fue su deán en los últimos años. Al comienzo de la misa funeral, presidida por el cardenal Mons. Fernando Sebastián, el canónigo Antonio Aguilera compartió una semblanza con sus datos biográficos más sobresalientes.