El pasado domingo de ramos se ha celebrado en la localidad malagueña, recuperando una tradición que nació para ayudar a levantar la iglesia destruida por el terremoto de Alhama en 1844, la representación de la pasión con diálogos escritos en verso.
El pasado domingo de ramos se ha celebrado en la localidad malagueña, recuperando una tradición que nació para ayudar a levantar la iglesia destruida por el terremoto de Alhama en 1844, la representación de la pasión con diálogos escritos en verso.