¿Sabías que los cambios en la liturgia no son competencia de todos?

La Constitución de Liturgia, Sacrosanctum Concilium, expresó con claridad que la ordenación de la liturgia es competencia de la Santa Sede y, en algunas cuestiones, del Obispo y de la Conferencia Episcopal.

Por ello, en su número 22/3, dice: “Por lo mismo, que nadie, aunque sea sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la liturgia”.