La sede de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, situada en calle San Julián, acoge desde el 7 al 30 de mayo la exposición ‘Hermanas Trinitarias en Málaga: 100 años tejiendo esperanza’, una muestra organizada por la congregación de Hermanas Trinitarias, con motivo de su centenario en Málaga, en la que se recoge su legado en la ciudad a través de su destacado taller de bordados artesanales que fueron también espacios de acogida, de formación y de reconstrucción personal para muchas jóvenes y mujeres vulnerables.
Hace 100 años, en 1925, las primeras hermanas trinitarias llegaron a Málaga con una misión sencilla y profundamente humana: «ser puertas siempre abiertas para la juventud y para tantas mujeres que necesitaban una oportunidad. Hoy, un siglo después, esa historia cobra vida en la exposición ‘Hermanas trinitarias en Málaga, 100 años tejiendo esperanza’, una muestra que nace con el deseo de compartir con la ciudad una parte muy importante de su memoria social, educativa y cultural», afirma la hermana Elena Dionisio Ruiz, superiora de la comunidad trinitaria de Málaga.
La idea de esta exposición surgió de una pregunta muy sencilla, pero también muy profunda, según explica la superiora: «¿Cómo contamos una historia que tantas veces ha permanecido en silencio? ¿Cómo hacemos visible todo aquello que durante 100 años se ha ido construyendo desde lo cotidiano, desde la entrega silenciosa y desde tantas manos anónimas que han trabajado por los demás? Así comenzó este proyecto, no desde una gran planificación inicial, sino desde el deseo de hacer memoria agradecida».
Poco a poco empezaron a aparecer piezas, fotografías, documentos, bocetos y recuerdos que estaban repartidos en distintos lugares y «casi sin darnos cuenta, fuimos descubriendo que todas esas piezas no solo hablaban de arte, sino que hablaban de personas, de historias de vida y de esperanza. Esta exposición no pretende mostrar únicamente el valor artístico de los bordados realizados por las hermanas, sino que quiere contar algo mucho más profundo: cómo aquellos talleres fueron también espacios de acogida, de formación y de reconstrucción personal para muchas jóvenes y mujeres vulnerables», añade.
Desde los años 30 hasta 1984, el taller de bordado de las Trinitarias llegó a convertirse en uno de los referentes del patrimonio cofrade malagueño. Muchas de las piezas que hoy forman parte de la Semana Santa de Málaga nacieron entre aquellos bastidores: mantos, estandartes, enseres y bordados que hoy siguen emocionando a miles de personas. «Pero detrás de cada hilo de oro había algo todavía más valioso: vidas que volvían a levantarse, mujeres que aprendían un oficio, que recuperaban la confianza en sí mismas y que descubrían también que podían construir un futuro distinto. Ese es el verdadero corazón de esta exposición. Por eso, junto a los grandes mantos de procesión y de piezas históricas de hermandades como la Estrella, Zamarrilla, Fusionadas, Pollinica, Sentencia o Estudiantes», explica la hermana Elena, «también hemos querido mostrar bocetos, diseños útiles de trabajo y materiales inéditos que ayudan a comprender toda la dimensión humana que existía detrás de cada obra. El objetivo de esta muestra es precisamente acercar a Málaga una historia que forma parte de la ciudad y descubrir cómo el arte, la educación y la acogida fueron capaces de transformar vidas; y también recordar que el carisma trinitario sigue vivo hoy porque, cien años después, las hermanas trinitarias seguimos trabajando con la misma pasión y la misma intuición que impulsó a nuestros fundadores: creer en las personas, acompañar y ofrecer nuevas oportunidades».
La exposición se puede visitar, de forma gratuita, hasta el 30 de mayo, de lunes a viernes en horario de 18.00 a 21.00 horas y los sábados de 11.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas. Asimismo, con motivo de la celebración de La Noche en Blanco, el sábado 16 de mayo, permanecerá abierta hasta la 1.00 de la madrugada. «Ojalá quienes entren en esta sala no vean solo piezas bordadas; ojalá puedan descubrir también el murmullo de tantas historias de superación, de entrega y de esperanza que siguen latiendo detrás de cada obra porque, cien años después seguimos sencillamente tejiendo esperanza», concluye la superiora trinitaria.
Sobre la exposición
La exposición se distribuye entre la Sala de Exposiciones Temporales y la Sala Humero, ambas situadas en la planta baja del complejo de San Julián, con acceso directo desde la calle Muro de San Julián. A través de este recorrido, el visitante podrá descubrir algunas de las piezas más representativas del patrimonio cofrade malagueño elaboradas por las Hermanas Trinitarias entre los años treinta del siglo XX y el cierre de su taller en 1984.
Entre las obras expuestas destacan dos grandes mantos de procesión: el de María Santísima de la Estrella y el de Nuestra Señora del Mayor Dolor, de las Reales Cofradías Fusionadas, que ocupan un lugar central en la Sala Humero. Junto a ellos, la muestra reúne una amplia selección de enseres, piezas de ajuar y elementos procesionales vinculados principalmente a hermandades como la Estrella, Zamarrilla o la Pollinica, así como a otras corporaciones de la capital y la provincia.
El recorrido expositivo incorpora además bocetos, diseños y materiales de trabajo que permiten conocer el proceso creativo del taller, con obras basadas en trazos de artistas como Juan Martínez Cerrillo o Juan Casielles, así como de cofrades como José García Ojeda o Concepción Viano. Muchos de estos documentos, inéditos, han sido cedidos por colecciones particulares.
La muestra ha sido comisariada por Alejandro Cerezo Ortigosa, presidente de la Comisión de Cultura de la Agrupación de Cofradías, y ha contado con el montaje, asesoramiento y conservación del Estudio Santa Conserva.
