El 28 de octubre celebramos la memoria de dos de los colaboradores más estrechos de Jesús, los apóstoles Simón y Judas.

San Simón y san Judas, apóstoles y testigos
Imagen de san Judas Tadeo que se venera en la ermita de la Virgen de la Cabeza de Vélez-Málaga //HERMANDAD DE LA VIRGEN DE LA CABEZA DE VÉLEZ

Al primero, los evangelios lo refieren con los apelativos de “el cananeo” o “el zelote”.  Aunque el primero de los motes pueda parecer el gentilicio de los de Caná (ciudad conocida por el episodio de las bodas), los expertos apuntan más bien a que es la traducción al arameo del otro apodo, “zelote”. Los zelotes (celosos de la ley) eran un grupo ultranacionalista que se oponía de forma violenta al poder de Roma. Diversas tradiciones afirman que murió mártir serrado en dos, por eso se le representa con una sierra en la mano.

A su compañero Judas se le conoce también como Tadeo, frente al Iscariote que fue el traidor. Tadeo significa “de pecho robusto”, por lo que se le atribuye un gran corazón. Se le representa con un hacha por sufrir el martirio por decapitación.

Considerado como el patrón de las causas difíciles, cuenta con muchas imágenes y numerosísimos devotos a lo largo y ancho de la diócesis. Una de las más veneradas se encuentra en la ermita de la Virgen de la Cabeza de Vélez-Málaga, junto al cementerio municipal, donde, cada 28 de octubre, se celebra una Misa en su honor. 

ORACIÓN

Señor Dios nuestro,

que nos llevaste al conocimiento de tu nombre

por la predicación de los apóstoles,

te rogamos que, por intercesión de san Simón y san Judas,

tu Iglesia siga siempre creciendo

con la conversión incesante de los pueblos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

Amén.