El obispo de Málaga, D. José Antonio Satué, ha compartido esta mañana una oración junto a los trabajadores de la Curia diocesana en la sede del Obispado para pedir por la recuperación del papa León XIV, que fue intervenido quirúrgicamente ayer. La oración ha puesto en manos del Señor la salud del Pontífice, a quien se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho tras el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, y el deseo de que pueda recuperar las fuerzas para continuar con su servicio a la Iglesia.

Oración con los trabajadores de la Curia por la recuperación del papa León XIV
Oración por el Papa León XIV en el Obispado

Durante la plegaria, Mons. Satué, acompañado por el vicario general y moderador de curia, Francisco Javier Guerrero, ha pedido al Señor que acompañe al Papa en estos momentos de enfermedad y convalecencia: «Quédate a su lado y ayúdale a vivir estos días con confianza y esperanza». Asimismo, ha solicitado que el Pontífice sienta «cerca tu presencia y el cariño de tantas personas que rezan por él en todo el mundo».

La oración ha incluido también una petición por los profesionales sanitarios que atienden al Santo Padre, para que su trabajo contribuya a una buena evolución de su estado de salud. En este sentido, ha pedido a Dios que bendiga «a los médicos y a todo el personal sanitario que lo atiende», con el deseo de que el Papa pueda proseguir su misión al frente de la Iglesia.

Una oración por los enfermos y sus familias

Junto a la intención por el Pontífice, la plegaria ha reservado un espacio especial para recordar a personas enfermas del entorno de los trabajadores de la Curia diocesana, así como a sus familiares y amigos, además de por quienes atraviesan situaciones de enfermedad y preocupación. La oración ha subrayado, además, la importancia de acompañar a quienes sufren con cercanía y afecto, haciendo presente el amor de Dios en medio de la enfermedad. «Que ninguno se sienta solo y que todos podamos experimentar la paz que nace de sabernos en tus manos», expresa uno de sus pasajes.

El sencillo acto ha concluido con una invocación a María, «Madre de la Iglesia», para que acompañe al Papa León, a los familiares enfermos y a cuantos sufren, e interceda por ellos ante su Hijo.

Con esta plegaria compartida, el obispo y los trabajadores de la Curia diocesana han unido sus intenciones por la recuperación del Pontífice y por todas las personas enfermas, confiando en Jesús, «que eres nuestra esperanza y nuestra vida».