La Iglesia celebra el 27 de septiembre la fiesta de san Vicente de Paúl, sacerdote francés nacido en 1581 declarado patrono universal de todas las obras de caridad.

San Vicente de Paúl, el contagioso carisma de la caridad
San Vicente de Paúl

Tras conocer de cerca las penosas condiciones de vida de los campesinos y el bajo nivel intelectual y espiritual del clero que los atendía, tomó la decisión de dedicar su vida a evangelizar a la población rural y a formar a sus sacerdotes. Poco a poco, su obra caritativa se fue abriendo a otros colectivos: enfermos, niños abandonados, esclavos, ancianos desamparados... 

En 1625 fundaría la Congregación de la Misión (Paúles) para los sacerdotes que quisieron unirse a su carisma, y en 1633, junto con santa Luisa de Marillac, las Hijas de la Caridad, compuesta al inicio por mujeres campesinas. También congregó a su causa a hombres y mujeres en torno a diversas instituciones de caridad, de tal forma que hoy, la Familia Vicenciana cuenta en todo el mundo con alrededor de dos millones de miembros contagiados por su carisma de servicio a los pobres. 

En Málaga, sus seguidores tienen amplia presencia en diversas obras caritativas y de evangelización; y la diócesis cuenta con una parroquia y un colegio diocesano dedicados a san Vicente de Paúl.

ORACIÓN

Oh glorioso san Vicente, celestial patrono de todas las asociaciones de caridad y

hermano de todos los que sufren y que, durante tu vida, acudieron a ti pidiendo

auxilio, mira cuántos son nuestros males y ven en socorro nuestro. 

Obtén del Señor

ayuda para los pobres, alivio para los enfermos, consuelo a los afligidos, caridad a los

ricos, conversión de los pecadores, celo a los sacerdotes, paz a la Iglesia, tranquilidad

a los pueblos y la salvación para todos.