Hoy, viernes 2 de octubre, a las 18.00 horas, en la Catedral, los catequistas y profesores recibirán la bendición y el envío de manos del obispo D. José Antonio Satué.
Al comienzo de este nuevo curso, para el que han elegido el lema “Catequista: testigo, discípulo, acompañante”, el delegado de catequesis, Gonzalo Martín, ha enviado una carta en la que agradece «a cada catequista que vuelve a decir “sí”; a quienes llevan muchos años acompañando y a quienes comienzan este curso; a quienes preparan con ilusión cada encuentro y también a quienes alguna vez sienten el cansancio, la dificultad o la incertidumbre de no saber muy bien cómo llegar al corazón de aquellos que tienen delante. Gracias a los sacerdotes que cuidáis, acompañáis y alentáis a vuestros catequistas y hacéis de la catequesis una verdadera tarea de toda la comunidad cristiana».
E invita a todos a participar en la celebración diocesana de bendición y envío de los catequistas, que tendrá lugar el viernes 2 de octubre, a las 18.00 horas, en la Catedral de Málaga.
Por su parte, el delegado de Enseñanza, Antonio Sánchez, envió una invitación a todos los profesores cristianos a participar en dicha celebración, en la que entregarán la “mIssio” a los profesores de Religión.
«No queremos que sea simplemente “un acto más” al comienzo del curso» - afirma el delegado-, sino «un encuentro de Iglesia, una Iglesia que camina unida, que escucha, que comparte la misión y que sabe que nadie evangeliza solo. Porque un catequista no se envía a sí mismo. Somos llamados por el Señor y enviados por la Iglesia. Por eso necesitamos reunirnos alrededor del altar, escuchar juntos la Palabra, celebrar la Eucaristía, escuchar nuevamente: “Id” y descubrir que ese envío no pertenece solamente a unos pocos, sino a toda una comunidad que quiere poner a Jesucristo en el centro y anunciarlo con alegría».
Desde la Delegación de Catequesis se propone para este curso «seguir creciendo en una catequesis cada vez más impregnada de Primer Anuncio. Muchos niños, jóvenes y adultos que llegan hasta nuestras parroquias necesitan algo más que conocer contenidos de la fe: necesitan encontrarse con Jesucristo. Necesitan descubrir que Dios los conoce, los ama y los espera; que el Evangelio tiene algo que decir a su vida concreta; que la Iglesia puede ser casa, familia y lugar donde caminar acompañados. Y para anunciar así a Jesucristo necesitamos catequistas que antes se hayan dejado encontrar por Él. Por eso hay tres palabras que queremos que nos acompañen especialmente durante este curso y que serán también el horizonte de nuestro encuentro diocesano del próximo 28 de noviembre: CATEQUISTA: TESTIGO, DISCÍPULO, ACOMPAÑANTE».
Testigo, porque antes que transmitir una lección estamos llamados a comunicar una experiencia: la alegría de haber encontrado a Jesucristo. Discípulo, porque nunca dejamos de aprender del Maestro. Acompañante, porque catequizar es aprender a caminar al lado del otro, respetando sus procesos, escuchando sus preguntas, acogiendo sus heridas y ayudándole a descubrir las huellas de Dios en su propia vida.
«Y todo esto queremos vivirlo juntos. Sacerdotes, diáconos, religiosos y catequistas, familias y comunidades, niños, jóvenes y adultos; acogiendo también con especial sensibilidad a las personas con discapacidad y recordando que nadie puede quedar fuera de la mesa ni del camino de la fe. Esta es la Iglesia sinodal que queremos seguir construyendo en Málaga: una Iglesia donde cada vocación y cada ministerio aportan su don; donde aprendemos a escucharnos; donde no caminamos unos delante de otros ni unos al margen de otros, sino con Cristo en medio de nosotros», añade Gonzalo Martín.
El 2 de octubre «nos reuniremos alrededor de nuestro Obispo para pedir al Señor que bendiga nuestras manos, nuestras palabras, nuestra paciencia, nuestra creatividad y, sobre todo, nuestro corazón. Y después volveremos a nuestras parroquias sabiendo que hemos sido enviados».
Aquí pueden descargar el Rito del envío de este año para realizarlo en las parroquia, uno de los domingos de octubre.
