El sacerdote diocesano David Roger Roca Campos ha sido enviado, por la Iglesia de Málaga, como misionero a la diócesis de Tete, en Mozambique, junto al IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras).

«Rezad por mí, para que sea fiel en la misión de Mozambique»

Una llamada a la misión que venía rondando el corazón de David desde que tenía 10 años cuando «un misionero vino a darnos una charla al Colegio de la Goleta, de las Hijas de la Caridad. Recuerdo que estaba en 5º de Primaria y lo vi claro. Desde entonces, mi vida ha dado muchas vueltas», explica David.

En sus casi seis años como sacerdote, David se ha ofrecido en varias ocasiones para servir en la Misión Diocesana de Venezuela, «pero las circunstancias sociales eran complicadas, así que, hace año y medio propuse el poder unirme a la misión con el IEME y al entonces obispo, D. Jesús Catalá, le pareció buena idea. Comencé entonces un proceso de formación con este Instituto Misionero, en el que he realizado varias visitas a los misioneros de Zambia y Tailandia, y me he formado con un curso especifico que realizan en Madrid (junto a otros sacerdotes, laicos y religiosas). El pasado mes de marzo me comunicaron la posibilidad de ir a Mozambique, que tomé con mucha ilusión y, tras consultarlo con el nuevo Obispo, D. José Antonio Satué, firmamos el compromiso misionero con el IEME y seguimos adelante con la formación necesaria, como estudiar portugués en Lisboa. En cuanto me han concedido el visado, hemos celebrado la Misa de envío y ya me marcho a la nueva misión».

Con ilusión, David mira hacia adelante «para hacer lo que pueda en esta llamada del Señor, junto al equipo que ya está trabajando allí. Son varios misioneros españoles de diversas edades, desde los 90 a los 40, que llevan adelante una misión muy activa, la diócesis de Tete, que tiene una extensión como la de Andalucía. Una misión muy distinta la que voy a realizar a la que tenía aquí, con muy pocos sacerdotes y comunidades con mucha vida y muy autosuficientes. Una misión con su labor pastoral, espiritual y social pues acaban de construir cinco guarderías».

En principio, David ha firmado por tres años: «en el lenguaje deportivo podríamos decir que mi Obispo me cede tres años al Obispo de Tete (se ríe), bajo la tutela del IEME, y después se podrá ampliando este tiempo, si todas las partes están de acuerdo».

Su familia ha tomado la noticia con alegría porque sabe que es la llamada del Señor para David pero «me da mucha penilla porque acabo de ser tito de dos sobrinos y, cuando regrese tendrán ya tres años. Como dicen mis hermanas, cuando los vea de nuevo en persona, ya me hablarán».

David se lleva en el corazón a su Iglesia de Málaga y Melilla, ciudad esta última donde también estuvo destinado, y nos pide que «recéis por mí, que recemos unos por otros; y cuando vea necesidades económicas, también os las haré llegar».

El 12 de septiembre, D. José Antonio Satué presidió la Eucaristía de envío misionero de David, en la capilla del Colegio San José de la Montaña, en Málaga, organizada por la Delegación de Misiones.

Una celebración muy emotiva para David: «no dejé de llorar, todo fue muy emotivo para mí, de forma especial, la participación del misionero Manuel, uno de los que está en Mozambique, que se encuentra ahora de vacaciones quien compartió cantos y atuendos de la zona en el momento de la acción de gracias».

El Obispo bendijo al nuevo misionero y la cruz que le impuso mientras le invitaba a recibir este «signo del amor de Cristo y de nuestra fe; predica a Cristo, éste crucificado, fuerza de Dios y sabiduría de Dios».

En la oración de los fieles, los participantes en la Eucaristía oraron por «el IEME, para que el Señor bendiga a todos sus miembros, conceda abundantes vocaciones a su obra evangelizadora y sostenga a sus misioneros con la fuerza del Espíritu Santo, para que sigan llevando la luz del Evangelio y el amor de Cristo a los lugares más necesitados»; y por David, «para que el Señor lo fortalezca en esta nueva misión, le conceda salud, alegría en la entrega y un corazón humilde para acoger a la comunidad que se le encomienda».