El próximo viernes 25 de septiembre, de 17.30 a 20.30 horas, en la parroquia de San Juan de Dios, tiene lugar el primer Encuentro de Acompañantes de este curso, convocado por Acción Católica General en Málaga.
El lema que acompañará este nuevo curso será “Recibimos dones, compartimos vida: al servicio de la misión”. Y en él profundizarán en esta primera jornada destinada a quienes acompañan un grupo en la parroquia. «Esta bonita tarea nos presenta continuamente nuevos retos y ¡qué mejor que poder hacerles frente como equipo!», afirman desde el equipo organizador.
Al terminar la reunión, habrá un ágape compartido. Se trata de «una tarde para renovar fuerzas para iniciar el nuevo curso con ilusión porque, si acompañamos a otros… también necesitamos ser acompañados».
Desde 2019
El 15 de diciembre de 2019 tuvo lugar, en la parroquia de Santa María de la Amargura, el primer Encuentro de Acompañantes organizado por la Acción Católica de Málaga.
Destinado a los laicos de las parroquias de la diócesis de Málaga se ofrecía como «un espacio para compartir logros y dificultades en esta tarea de acompañar a niños, jóvenes y adultos; un momento para comenzar a ayudarnos mutuamente en esta importantísima tarea evangelizadora», afirmaban desde la Acción Católica General en Málaga.
En enero de este año 2026, Agustín Ortega (Poe), responsable del Sector de Adultos de ACG Málaga explicaba que la Escuela de Acompañantes «es una iniciativa que está dirigida a todas aquellas personas que tienen esta bonita tarea de guiar a otros en la fe, desde catequistas de niños hasta acompañantes de jóvenes y adultos. Más allá de una simple formación, esta escuela busca crear una red de apoyo entre nuestras parroquias. La idea es compartir lo que funciona, aprender de los retos diarios y sumar esfuerzos para que nadie camine solo en su labor pastoral. En un mundo que cambia tan rápido, la Iglesia propone este espacio para encontrar nuevas herramientas. El objetivo es analizar los retos de la sociedad actual y aprender a responder a ellos con la mirada del Evangelio, fortaleciendo la unión entre todos los grupos de nuestra diócesis. Una oportunidad para crecer y tejer comunidad, compartiendo caminos y acompañando esperanzas».
