Según los últimos cálculos, Europa recibirá en los próximos meses unos ochocientos mil refugiados procedentes de las zonas conflictivas de África.
Sí; el dato es alarmante. Sin embargo, las alarmas y los estupores suelen quedarse pequeños cuando se analiza en todo sus circunstancias. Verán, solo en Alemania se han detenido a mil setecientos ochenta y seis mercaderes, o sea transportistas de estos esclavos modernos, que, mediante el pago de su importe, trasladan a la gente hasta nuestras costas, parajes y caminos. Es un buen negocio; presten atención a las cifras; el trafico de carne humana ha movido en lo que va de año alrededor de dieciséis mil millones de euros. Está bien, ¿no? Hombre, algunas veces, los expertos calculan mal la ruta y se les fastidia la mercancía. Es el caso de ese camión que, como se recordará, apareció hace unos días en una cuneta de Austria con setenta y un cadáveres en descomposición. Pare imposible que tantas personas puedan caber en el reducido ámbito de un camión, pero, por lo visto sí, caben. Es cuestión de voluntad y estrechamiento. El cuerpo humano se reduce mucho cuando se le empuja. En cualquier caso, todos los negocios tienen quiebras. Además, el emigrante paga antes de emprender el viaje. De todas maneras, con la bajada del calor, los viajes serán menos sofocantes en los próximos dias. Por cierto, ya que hablamos de verano; ha ido muy bien, todas las playas a tope. ¡Ah! un dato; los hoteles, apartamentos... etc. más lujosos, han tenido mejor acogida. ¡A tope, oye! Nuestra sociedad está cada día más refinada.
Antes de terminar, quizá valdría una reflexión; ¿se hace necesario un repaso a lo que pudiéramos llamar la persona huma? Verán, lo digo porque el optimismo progresista concluye diciendo que la estructura capitalismo es el mal. Cosa en la que estamos de acuerdo; en realidad, los cristianos lo habíamos dicho antes. Pero, fíjense, cada revolución triunfadora ha destruido el poder de unos pocos sobre muchos. Pues, hay que ver, estamos en la mismas. ¿En en este momento cual la cúspide del capitalismo?. Sin dudarlo, nosotros; los habitantes del primer mundo que, tras muchos años de robar las materia prima de los pobres, poseemos lo que se llama el mundo del bienestar. Hemos llegado al lo que podríamos llamar un esquema angustiosamente repetitivo. Algunos “emergentes” de las ideologías viejas-nuevas han decido darle al revés a la manivela del tiempo. Ejemplarizan una vuelta a la naturaleza; reclaman la vieja y no nata anarquía, vivir en cueros, orinar en las calles…
Si hiciéramos eso, cuando volviéramos a vestirnos y a reinventar inodoros, regresaran al esquema de siempre. El mismo
Solo Jesús transforma la materia humana en algo completamente nuevo. Solo Él
