A lo largo de los últimos cinco años he dedicado gran parte de mi tiempo a investigar sobre la relación entre los mayores y el medio televisión en nuestra provincia malagueña.

Los mayores y la tele

Este trabajo ha culminado con la presentación de una tesis doctoral en la Facultad de Periodismo de la UMA. Ayer leí dicha tesis.

Como comprenderán he podido recoger una gran cantidad de datos, lo que me ha permitido acercarme a la realidad de los mayores y su vida familiar. Los casi 500 folios que reflejan estos datos los puedo resumir en las dos citas con las que comienzo mi trabajo:

«La vida del hombre es como montar en bicicleta. En el momento que te paras te caes».
«Si no hubiera sido por la compañía que me da la televisión, hace años que me habría muerto».

Dos frases que por sí solas dan mucho que pensar. La primera, (redactada por un hombre de 85 años que sigue realizando una actividad intelectual y de relación con los demás, admirables), nos invita a seguir pedaleando por la vida lo que nos hará ser útiles en la etapa en la que somos miembros del segmento de plata, que como recojo en mi trabajo, comprende una media de 20 años.

La segunda, de una paleña de 90 años que vive sola, nos hace pensar en la soledad de algunos mayores, (que ellos llenan con la televisión), por falta de algún familiar, vecino o, simplemente, persona de buena voluntad, que les de compañía, calor y de vez en cuando un achuchoncito cariñoso.

Dos alternativas para los mayores que son fenomenales y no nos cuestan ningún dinero. Ni tienen que ver con la maldita prima de riesgo.