Han sido nueve los partidos y coaliciones que se ha presentado a los comicios griegos. ¿Quedan en esta gastada Europa tantas opciones preñadas de ideales?
Hace días, un importante político americano dijo que la economía del mundo -¡ojo, del mundo!- estaba al rojo vivo hasta el final de las elecciones griegas. Creo que no exageraba. Lo tremendo es que, pasadas estas elecciones, la tensión ha bajado pero no ha desaparecido la alerta. Entre otras razones porque en la U.E está todo previsto para recibir un socio nuevo, pero no para dejarlo ir. Y es que el agujero económico que podría dejarle a zona euro la marcha de Grecia produciría una convulsión bancaria de tal magnitud que tardaría muchos años e resolverse. Y, como se sabe, la vieja y mercantil Europa, no está para muchas apreturas.
En fin, el pueblo griego votó y lo hizo mayoritariamente pero, como queda dicho, las dudas permanecen. NUEVA DEMOCRACIA, coalición de derechas que arrastra el estigma de haber falseado los datos para ingresar en la Unión, ha ganado, pero sin mayoría suficiente. Podría encontrarla junto al PASOK, los socialista helenos, pero también ellos tienen un problema; desde el principio de la campaña dejaron claro que no apoyarían a la derecha sin el visto bueno, aunque sólo fuera moral, de “SIRYZA”, una coalición de izquierda radical que ha bramado contra las medidas de austeridad de la señora Merkel y el núcleo duro de la UE. Es más, el grupo se comprometió desde el principio, a marcharse del euro si ganaba las elecciones. ¿Seguirá manteniendo el compromiso? No se olvide que también los socialistas fueron conniventes con el fraude de los datos para la entrada en el €. Según algunos, los griegos han castigado duramente al PASOK enviándolo al tercer lugar, precisamente por eso.
Merece la pena destacar que han sido nueve -¡nueve!- los partidos y coaliciones que se ha presentado a los comicios. Desde el comunismo tradicional, a los comunistas más templados… Incluso un partido nuevo, de ideología nazi, que responde al pintoresco nombre AMANECER DORADO. Cabe preguntarse ¿hay tantas ideologías en pie? ¿Quedan en esta gastada Europa tantas opciones preñadas de ideales? Resulta dudoso si se tiene en cuenta que nuestro continente es, cada vez más, un páramo del pensamiento donde no brillan más que intereses y particularismos.
Grecia resulta paradigmática. La Europa del Espíritu, la Europa creadora, fértil y cristiana, empieza a no entenderse ella misma. Muchos europeos se sienten extranjeros aquí.
