Un certero retrato sin carga política ni ideológica, deja que el espectador que observe, mire y elabore sus propias conclusiones.
Un retrato social del mundo comercial desde los ojos de un vendedor que ha lo ha dejado todo por su empresa. Un hombre maduro, cercano a la jubilación parece que ha perdido el encanto y la persuasión. Tiene la última oportunidad en un nuevo congreso, su jefe le tiene los puntos tomados, siente la frialdad de la guillotina en el cogote. Tiene las horas contadas.
Dirigido por Xavi Puebla (‘Bienvenido a Farewell.Guttmann’), refleja las frustraciones, la cara oculta de la sociedad capitalista, los daños colaterales de un sistema que devora sin piedad a los que no consiguen las metas en sus ventas. Sólo cuenta el ganador, el que primero llegue, sin importar los costes personales, familiares o emocionales. Lo demás, queda fuera, al margen, desechado. Un certero retrato sin carga política ni ideológica, deja que el espectador que observe, mire y elabore sus propias conclusiones.
Puebla muestra su acierto en la dirección de los actores para aprovechar al máximo el talento de Antonio Dechent que interpreta a la perfección la frustración, el desencanto y el fracaso. A su lado, María Valverde pone el contrapunto, la inocencia y la ingenuidad de una joven que cree que puede llegar a ser feliz sin coste alguno. Destaca la colaboración de Nick Nolte en un papel corto, pero intenso.
