Los números, las estadísticas, muestran la evidencia pero no mueven el corazón. Es necesario “verlo” y sentirlo. Por eso el vídeo de Alejandro Toledo para Cáritas Madrid impacta, conmueve y hace reflexionar.

El spot de Cáritas

Ayer preguntaba Ana Mª Medina en “El Espejo de la Iglesia” si el vídeo promocional de Cáritas Madrid, regalado por el publicista Alejandro Toledo, no parecía sensiblero. Puede que sí, porque es indudable que toca la fibra sensible al presentar la pobreza itinerante de un padre y su hijita que duermen en la calle y acuden a los comedores de Cáritas. Pienso que no basta con publicitar la labor de Cáritas al modo usual de presentar estadísticas y números que recogen fríamente la situación de pobreza actual y la eficacia en la atención a las necesidades básicas. Los números, las estadísticas, muestran la evidencia pero no mueven el corazón. Es necesario “verlo” y sentirlo. Por eso el vídeo en cuestión impacta, conmueve y hace reflexionar. Porque en las actuales circunstancias y en las que se avecinan es probable que “te pueda ocurrir a ti”. Me choca un poco que no se haya difundido más. A estas alturas deberíamos haberlo visto en los principales medios de comunicación. De esta forma no sólo sabríamos que Cáritas atiende a un número creciente de necesitados, les da de comer, les viste, les busca alojamiento, sino que el poder de la imagen nos lo muestra de una manera real e incontestable. La música que acompaña es también adecuada, suave y dulce en contraste con la cruda realidad que retrata.

Sólo falta, a mi juicio, una forma directa de decir que es posible ayudar a los que lo necesitan, sin pedir documentación, ni afiliación a nada, porque “muchos”, aunque sea con “poco” hacen posible la gestión eficaz de los recursos. Y las puertas que están abiertas para dar, también lo están para recibir. Por ellas entran a raudales personas, tiempo y dinero, los bienes preciados del mundo de hoy. Y la respuesta a la pregunta, “¿qué puedo hacer yo?” que seguramente nos ha provocado el vídeo, está en el mismo sitio: Cáritas necesita para funcionar personas, tiempo y dinero. Algo de eso podríamos dar de vez en cuando ¿no?