Son muchas las malas noticias que nos vienen del tercer mundo: Guerras, hambre, desnutrición, muertes…

Dios en las cebollas

Esta vez, el misionero Joan Soler de Girona comparte desde Togo:

«Queridos todos: cansado de leer malas noticias en todas partes, hoy he decidido compartir con vosotros una noticia que nos levante el ánimo. ¡Este año la cosecha de cebollas es espectacular!. ¡Venga ya!, me diréis, ¿y esto es una buena noticia? Ya lo creo. Os explicaré algo:

Emmanuel, un cristiano de un poblado de la parroquia lleno de problemas, como casi todos, me llamó. Estaba en el huerto. Fui con la moto a saludarle y al verme me dice: ‘El buen Dios nunca me abandona. Son muchas las dificultades en mi vida. Son muchos los problemas. Pero yo tengo confianza en Él. Mira, si no. Y me enseña, orgulloso, un buen campo de cebollas. “Este año, la cosecha será espectacular. Si todo va bien, podré pagar las deudas y cuando mi hijo vuelva, no sentirá vergüenza de nuestra pobreza”. Y me repite: “Estoy convencido de que Dios no me abandonará”. Y ante la fe de este hombre sencillo, me quedo sin palabras. y le digo sencillamente: Tienes razón, Emmanuel, Dios nunca nos abandona. Porque Dios no puede abandonar a un pobre que, lleno de dificultades, es capaz de verle en una buena cosecha de cebollas. Y esto sí es espectacular: “Dichosos los pobres, porque de ellos es el Reino de Dios”.»

Opino que nuestro hábito de dar siempre malas noticias debe bajar a lo sencillo, a lo cotidiano que nadie ve ni aprecia. Noticias como esta hay miles en nuestro mundo y deberíamos tener nuestros ojos bien abiertos para apreciarlas y darlas a conocer.