Dice la sabiduría popular que «no hay tierras buenas ni malas, sólo hay que sembrar en una tierra lo que ella es capaz de producir».

Un bosque que crece

Dice la sabiduría popular que «no hay tierras buenas ni malas, sólo hay que sembrar en una tierra lo que ella es capaz de producir». Y eso es lo que se hace en una familia, a cada uno se le quiere por lo que es, no por lo que tiene, ni por los frutos que da. Cada miembro de la familia conoce las capacidades y limitaciones de los demás y a cada uno se exige según es capaz de dar.

Cuando la familia aparece en la prensa suele ser para protagonizar noticias sobre divorcios, problemas de conciliación laboral, rupturas… pues como también dice la sabiduría popular «hace más ruido un árbol que cae, que un bosque que crece». Somos muchos los árboles que crecemos en este bosque del día a día, muchas las familias felices de serlo.
Y muchas las buenas noticias que cada día se protagonizan en millones de hogares de todo el mundo. Desde el niño que da sus primeros pasos a la abuela que se deja querer y cuidar por hijos y nietos, ante sus limitaciones. Desde el niño que aprende lo que es compartir con sus hermanos, a los padres que dialogan con sus hijos adolescentes.

Seguro que conoces cientos de buenas noticias que se dan todos los días en los hogares, empezando por el tuyo propio. Pues eso, a disfrutar de esos buenos momentos y a potenciarlos.