Rasgar el corazón no es nada fácil, porque la naturaleza humana es frágil, pero es la única manera de cambiar el mundo desde dentro.
Es lo que ha hecho el obispo de Sri Lanka Harold Anthony Perera. Ha pedido a su gente: Desgarrad vuestro corazón y no vuestras vestiduras.
Cierto que se necesita en Sri Lanka, pero si creemos que vamos a cambiar el mundo solo cambiando las estructuras externas y no erradicamos el egoísmo que nos invade, estamos equivocados. ¿Cuál es nuestra misión en este bendito mundo? ¿Erradicar el hambre, enfermedades, conflictos, violencias, injusticias...? Todos decimos que sí, pero ¿hasta qué punto estamos dispuesto a que nos toquen por dentro, a desgarrar nuestro corazón y no nuestras vestiduras?
La cuaresma es tiempo de reflexión profunda para cada cristiano. El mensaje a los cristianos de Sri Lanka es válido y actual para todo el mundo cristiano: Ante tanta guerra, conflictos y divisiones: la unidad a través de la reconciliación. Invitación a no encerrarse en las solas ceremonias – dice Anthony Harold-, sino a construir una nueva relación con Dios y compartir nuestra experiencia cristiana auténtica. Sembrar la esperanza con un mensaje que llame a la unidad y la reconciliación., entendiendo por unidad, no una sociedad libre de conflictos, sino una sociedad en la cual todas las personas gocemos de libertad y experimentemos el amor y la compasión.
Sembrando así, si que recogeremos esperanzas de que un mundo mejor es posible. Rasgar el corazón no es nada fácil, porque la naturaleza humana es frágil, pero es la única manera de cambiar el mundo desde dentro: un cambio profundo de nuestras vidas poniéndonos al servicio de los más débiles. Así es como podremos vivir una experiencia pascual misionera auténtica.
Fuente: Asia News
