Hay que felicitarse por esos 200.000 nuevos "votos" de ciudadanos, creyentes o no, que creen que la labor de la Iglesia en favor de toda la sociedad merece ser apoyada.
Según los datos presentados recientemente por la Conferencia Episcopal, el número de declaraciones con asignación a favor de la Iglesia Católica se ha incrementado en casi 200.000.
Hay que felicitarse por esos 200.000 nuevos "votos" de ciudadanos, creyentes o no, que creen que la labor de la Iglesia en favor de toda la sociedad merece ser apoyada. Pero, para interpretar los datos objetivamente, hay que aclarar que las "x" a favor de la Iglesia corresponden a un 36 por ciento del total. Y la pregunta es: ¿Qué pasa con el 64 por ciento que no la ha marcado?
Algunos medios atribuyen a los ataques laicistas parte de la culpa de que muchos no apoyen a la Iglesia. Obviamente, los ataques mediáticos han hecho mucho daño, pero yerran los analistas al no fijarse en las cifras (muy similares) de los que marcan la casilla de otros fines sociales. Es cierto que hay muchos españoles que sienten una desafección manifiesta hacia la Iglesia y no ponen la "x" en la declaración conscientemente. Pero las ONG´s cuentan con gran predicamento mediático y tampoco reciben el apoyo de la mayoría de los contribuyentes.
Me resisto a creer que en torno al 60 por ciento de los españoles niegue una ayuda (que además no le cuesta un céntimo) a las instituciones que están siendo cruciales para paliar los efectos de la crisis. El desinterés, la falta de información, y hasta el despiste del contribuyente hace que miles de declaraciones que podrían contener una "x" o las dos terminen en blanco.
Podemos hacer mucho para cambiar esta tendencia: recordárselo a nuestros amigos y conocidos desde el mes de abril, cuando comiencen a llegar los borradores a las casas; explicar que no cuesta nada; que se paga y devuelven lo mismo; que se pueden marcar las dos casillas y ayudar el doble; que si no, es el Estado el que se queda con el dinero...
Pero hay otra opción: la tercera casilla. Y no me refiero a la que han pedido los científicos para financiar sus investigaciones, sino a una que indique que no se quiere marcar ninguna de las otras dos y sobre la cual no se pueda pasar de largo en el programa informático. Es decir, que quede clara la opción personal del contribuyente de preferir que ese porcentaje de sus impuestos se los quede el Estado. Hasta ahora, el programa no discrimina entre el que realmente no quiere marcar ninguna casilla; el que se ha despistado; el que desconoce que existe esa opción o el que olvida momentáneamente su conciencia social porque en ese justo instante está más preocupado por saber cómo le va a salir este año la declaración. La cuestión está en que el problema lo tiene que resolver el beneficiario del "¿fallo?" en el sistema de cumplimentación de la declaración, que es el Estado. Así que, mejor sigamos animando a otros a contribuir. Hay todavía tanto por hacer...
