Estos niños de los 40-50 están ahora recién jubilados y gozan de todos los privilegios que de por sí da el país en el que viven y los planes de retiro y jubilación de los que disfrutan en USA.

El "baby boom"

      Así se denomina a la generación nacida en los Estados Unidos de América después de la segunda guerra mundial. Estos niños de los 40-50 están ahora recién jubilados y gozan de todos los privilegios que de por sí da el país en el que viven y los planes de retiro y jubilación de los que disfrutan en USA. Forman un “lobby” con una gran fuerza política y cultural en aquella sociedad y, como consecuencia, son muy tenidos en cuenta.    

En España nació también una generación baby-boom tras nuestra contienda incivil. Esa “hornada”, en la que me incluyo, las pasó canutas al principio, más tarde, no todo fue un paseo militar. Nunca mejor dicho. Hicimos una mili o un servicio social,  en los que nos escaqueamos cada uno como pudo, accedimos a unos estudios primarios, casi todos; secundarios, muchos y universitarios, algunos. Formamos una familia que casi todos conservamos y una situación económica que crecía junto a nosotros, unos en la emigración interior, otros en la exterior, nos mudamos  del campo a la ciudad y del arado al cemento, pasamos de la alpargata a la bicicleta, de la bicicleta al mosquito, de la moto al seiscientos y del seiscientos a coche nuevo cada x años. Empezamos a salir de vacaciones, a viajar a las costas y al extranjero y a ahorrar. Compramos una vivienda decente y pagamos hasta la última letra.      

Hoy tenemos cubiertas, más o menos, nuestras necesidades vitales, pero tenemos una generación por detrás que se ha dado completamente la vuelta en lo referente a su estabilidad. Son esclavos del paro, de las hipotecas, del consumismo y de los políticos. Y ahí está nuestro boom. En el volver a sufrir con ellos. Pero, ojo, no podemos renunciar a nuestros derechos adquiridos. Acompañar, no sustituir; ayudar con el consejo y con el ejemplo de sobriedad que vivimos en nuestra época. Finalmente saldremos hacia delante. La sociedad vive ciclos. Ahora estamos en recesión. Razón de más para que volvamos a tirar de los valores degradados por el consumismo y el pelotazo: el trabajo, el respeto, la solidaridad, la familia y Dios. Ese Dios que nos acompaña porque nos quiere.      El “segmento de plata” tenemos mucho que decir, y que trabajar, aunque no cobremos. “Gratis et amore”. Nosotros podemos.