Sigo la serie Cuéntame con interés desde su inicio. Refleja una época y unas actitudes similares a las sufridas o disfrutadas por nuestra generación.
Como en estos momentos se les acaban los argumentos para el adoctrinamiento político (la presentación de “lo políticamente correcto), está realizando una incursión en otros terrenos más complicados. Los últimos capítulos están presentando la lucha de la protagonista (Mercedes) contra el cáncer en la primera etapa del tratamiento con quimioterapia.
El capítulo de la pasada semana mostró un ejemplo de lo que en comunicación se denomina “metábasis súbita”, es decir: un suceso que produce un cambio espectacular en el desarrollo de la trama. En este caso, la enferma experimenta una mejoría muy apreciable tras la vehemente y desesperada oración de la madre y el esposo de la protagonista. Ambos “mastican” un Padrenuestro con autentico fervor.
Finalmente, los guionistas desde la voz en off, se plantean tres soluciones aceptables para explicar la mejoría experimentada por la enferma. Las dos primeras son: la unión y la preocupación de los familiares o la oración esperanzada de los mismos. Al final ambas son producto del Amor. El narrador opta por la tercera vía. Más asumible por los medios y menos comprometida: la presencia de “Campanilla”, (el personaje de Peter Pan), que anda mariposeando por todo el capítulo. “Cosas veredes”. Una vez más se ha salvado la modernidad. Y se quedan tan tranquilos.
