Una estadística publicada recientemente alertaba del grado de peligro de las relaciones amorosas que establecen las jóvenes españolas.

Atrapadas

El estudio, elaborado por la Universidad de Sevilla en base a entrevistas realizadas a 1.327 jóvenes de 18,5 años de media,  destapa el dato de que un 44,5% se siente maltratada, atemorizada o atrapada en su relación de pareja.

Los niveles de tolerancia al maltrato en jóvenes de entre 13 y 25 años resultan sorprendentes a la luz de esta investigación, lo que concuerda perfectamente con los abundantes casos de violencia entre parejas que no alcanzan la mayoría de edad. Psicólogos, pedagogos y orientadores han advertido en numerosas ocasiones de la senda espinosa sobre la que caminan muchas de nuestras adolescentes en el ámbito amoroso.
Personalmente, considero nefasta la “adolescentización” de los menores que la sociedad de consumo quiere introducir desde la más tierna infancia. En ese ámbito mucho podemos y debemos hacer padres, educadores y agentes de pastoral juvenil. El primer paso es tomar conciencia de que la iniciación a las relaciones de pareja a edades cada vez más tempranas ha ido acompañada de mucha información sexual, no siempre acertada, pero de una nula información y formación de las claves humanas sobre las que deben sustentarse nuestra madurez emocional y las relaciones que desde esa madurez establezcamos con el otro. El segundo paso es actuar en consecuencia.