El sacerdote Manuel Bermúdez Valverde ha fallecido este martes 4 de agosto en la Residencia Buen Samaritano donde vivía desde hace años y donde está teniendo lugar su velatorio. El funeral tendrá lugar el jueves 6 de agosto, a las 11.30 horas, en la capilla de dicha residencia en Churriana.
Nacido en noviembre de 1943 en Vélez-Málaga fue ordenado en el año 1991 en su localidad natal.
Su ministerio estuvo también siempre ligado a la Axarquía, desde Vélez-Málaga hasta Ventas de Zafarraya, siendo párroco de las localidades de Alcaucín, Viñuela y El Trapiche, donde fue muy querido, como demostraron sus vecinos en el homenaje que le ofrecieron tras su jubilación.
La historia del padre Bermúdez estuvo marcada por su enfermedad, pero fue plena y feliz como él mismo relató en una entrevista: «Tenía dos años cuando enfermé de polio y mis piernas quedaron afectadas. Podía andar, con dificultad, pero eso no me paró para hacer todo lo que hacían los demás, hasta jugar al fútbol, que me gustaba mucho (se ríe). Me ponía de portero y no dejaba pasar una. Desde que tengo uso de razón he intentando luchar para superarme. Mi deseo de ser cura se cumplió y han sido unos años muy felices como sacerdote, desde que recibí la ordenación con 47 años». En otra entrevista sobre su vocación sacerdotal, Bermúdez afirmó que «Ser cura es el regalo más grande que me ha hecho Dios».
El año pasado, el sacerdote publicó sus memorias a cuya presentación acudieron, entre otros amigos, la alcaldesa de Alcaucín, Agata Noemí González, miembros de la corporación municipal y algunos vecinos del pueblo en el que ejerció su ministerio durante más de dos décadas.
