El 15 de mayo es la fiesta de San Isidro, un sencillo labrador que se casó con otra mujer campesina que también llegó a ser santa: Santa María de la Cabeza. Un matrimonio sencillo, que comenzaba siempre su jornada dando gracias a Dios y que, de lo que ganaban, hacían tres partes: una para el templo, otra para los pobres y otra para su familia (él, su esposa y su hijo).