Belén Cortés, miembro del Movimiento de Apostolado Familiar San Juan de Ávila, ayuda a profundizar en el evangelio de este domingo (Lucas 1,26-38) IV Domingo de Adviento.
Mi cura es la persona que tiene la misión de administrar los sacramentos y servir de puente entre Dios y los hombres.
Hoy miércoles 23 de diciembre, a las 18.00 horas, se presenta en el Centro Parroquial San Patricio (entrada por Calle La Hoz, frente al mercado de Huelin), el libro “La Caja de los Hilos”, del periodista de la Diócesis de Málaga Antonio Moreno.
José Antonio Aguilar es diácono permanente de la Diócesis de Málaga.
Mi nombre es Cristina y soy docente de Religión Católica desde hace varios años. Empecé a estudiar teología en un afán de buscar respuestas que todos nos planteamos y que sólo la fe ha podido contestarme.
Rosa María Cruz Cuevas es alumna del Centro Superior de Estudios Teológicos San Pablo y ofrece su testimonio en esta sección donde seglares expresan su testimonio de gratitud a la figura sacerdotal
Alguien me dijo una vez que “el papel lo soporta todo”; probablemente no iban los tiros por la tarea que me ocupa esta tarde sentada frente a esta página en blanco pero, ante la dificultad de elegir uno, mezclaré en una misma persona algunas de las experiencias compartidas con curas que marcaron y ayudaron en mi vida de fe.
Mi cura es un incansable altavoz del Evangelio. Vive a Cristo y lo proclama, no como una repetición de un mensaje aprendido, sino como experiencia personal a compartir. Más allá de los ritos y las tradiciones, hay un tesoro escondido y él lo ha descubierto.
Con el paso inexorable del tiempo y mientras uno se va haciendo mayor, empiezo a darme cuenta de cuál es el significado de la parábola de los talentos en el sentido en el que Dios, según su Plan, reparte sus dones a aquellos de los que espera que den fruto.
Nota de la Conferencia Episcopal Española ante la aprobación en el Congreso de los Diputados de la ley de la eutanasia.
Mi cura llegó a llenar el vacío que dejó otro cura.
Mi cura es la suma de un conjunto de ellos que han marcado y siguen marcando mi vida en sus sucesivas etapas. ¡Qué afortunado me siento!
Mi cura aún no lo era cuando yo lo conocí. Quizás no hubo presentación oficial porque directamente nos unió la Virgen. La Virgen ante la que se ordenó diácono un feliz día, subiendo así un escalón más en esa vocación en la que no ha dejado de trabajar, procurando ser un mejor pastor desde que se uniera al orden sacerdotal una mañana de junio.
Rubén Camacho es secretario de la Hermandad de la Victoria y licenciado en Ciencias Religiosas.
Las diversas confesiones religiosas con presencia en España se han reunido en el encuentro interreligioso «Artesanos de vida y esperanza» que se ha celebrado este viernes, 11 de diciembre, a las 12 del mediodía, en el Salón de actos de la Institución Teresiana (Avda. del Valle, 23 en Madrid).
Junto con Cáritas, los profesionales de la sanidad, Grupo Mundo, Grupo Peñarroya, Javier Castillo y Rincón Fertilidad han sido también reconocidos por su labor en este mismo homenaje.
El P. José Manuel Fernández Camino, OCD, ayuda a profundizar en el evangelio del Domingo III de Adviento (Juan 1, 6-8. 19-28).
Mi cura no era de mi parroquia ni siquiera de mi pueblo, lo conocí a través del trabajo de mi hija, visitando su oficina.
D. Bartolomé Lobo Jaén nació en 1928 en Jimera de Libar, recibiendo la ordenación sacerdotal el 21 de junio de 1953.
Miguel Cristóbal Rueda es director de la Escuela Deportiva de la Fundación Victoria.
El Jurado designado por la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales (CECS) y constituido en Madrid el 3 de diciembre de 2020 ha otorgado los “Premios ¡Bravo!” que concede anualmente la CECS.
Mi cura está hecho de muchos retales; su sacerdocio tiene el aroma de la vida religiosa. Mi cura acompañó a un adolescente que, con dudas, se acercaba al encuentro de un tal Jesús. Entre colegas y salidas me ayudó a descubrir que la alegría y la libertad también son rasgos de una vida en Jesús.
Mª Ángela Cantueso, Misionera Idente, ayuda a profundizar en el evangelio de este I Domingo de Adviento: Marcos 13, 33-37.