Tras los Hechos de los Apóstoles, las ediciones de la Biblia
incluyen un conjunto de trece cartas cuyo encabezamiento las
relaciona de forma directa con el apóstol san Pablo. Este conjunto
literario, que es con mucho el más amplio de los atribuidos
por el Nuevo Testamento a un mismo autor, se ordena de
acuerdo a un criterio doble: que sean más o menos extensos
y que vayan a comunidades o a personas individuales; de la
combinación de estos dos criterios resulta el siguiente orden:
Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses,
1 y 2 Tesalonicenses, 1 y 2 Timoteo, Tito y Filemón.