José A. Sánchez, Vicepresidente de la Fundación Victoria, ha mostrado su dolor ante la pérdida del obispo emérito.

José A. Sánchez: «Está en los brazos de Dios»

«Tras el fallecimiento de D. Antonio Dorado siento una mezcla de sentimientos, dolor porque como dice la canción: "uno se muere en el alma cuando un amigo se va", además de amigo, era pastor y padre. Otra sensación es la de que todo lo que he recibido de él y lo que he aprendido me hace ver que era un hombre muy creyente, muy piadoso, con una fe inquebrantable y estoy convencido de que está en los brazos de Dios. Por un lado la alegría de saber que está en los brazos de Dios y por otro lado la tristeza de perder a un amigo».​