El Departamento de informática de la Diócesis lanza un asistente virtual inteligente capaz de entender el lenguaje natural para facilitar el acceso a horarios de misa y servicios parroquiales, priorizando el tratamiento ético de la información y la veracidad de los datos. Su responsable, Florencio Hernández, explica cómo funciona esta nueva herramienta al servicio de los usuarios de diocesismalaga.es
¿Cómo funciona esta nueva utilidad para un usuario que visita la web por primera vez?
Debemos tener en cuenta que nuestra web tiene más de 20 años de recorrido. Con 30.000 registros de todo tipo, es imposible diseñar un menú que lo abarque todo de forma intuitiva. Por eso, hemos apostado por la accesibilidad mediante el lenguaje natural. El objetivo es que el visitante plantee su consulta como un diálogo y reciba una respuesta inmediata.
El caso más claro es el de los horarios de misa. Gestionar la información de 250 parroquias, con sus cambios de verano, invierno, festivos o vísperas, es extremadamente complejo. Un buscador tradicional busca términos exactos y puede fallar si tú escribes "8 de la tarde" y el dato está registrado como "20:00h". El beneficio de este nuevo asistente es precisamente ese: traduce el lenguaje humano para localizar con precisión una información que está digitalizada pero que antes era difícil de encontrar.
Entrando en el apartado técnico, ¿cómo son las "tripas" de este sistema?
El proceso es muy riguroso. Cuando el usuario pregunta, nosotros realizamos primero una búsqueda en nuestra base de datos mediante vectores de búsqueda. Seleccionamos los 5 o 10 artículos o parroquias más relevantes y se los entregamos a la IA. Ella se encarga únicamente de resumir esa información específica y presentarla de forma amigable.
Hemos configurado el *prompt* (instrucciones del sistema) para que la IA no busque en fuentes externas, no consulte en Google y, sobre todo, no invente datos. Si la información que extraemos de nuestra base de datos no es suficiente, el chat está programado para decir: "Lo siento, no tengo información sobre esto". No hay "inteligencia" en la fase de búsqueda, sino en la capacidad de síntesis y comunicación del resultado.
El siguiente paso, que esperamos tener listo en las próximas semanas, es la geolocalización. Queremos que el usuario pueda preguntar por la misa más cercana a su ubicación actual, cruzando la distancia física con la proximidad horaria.
¿Cuál es el objetivo final de este buscador avanzado?
Que el usuario obtenga información de máxima calidad en el menor tiempo posible. Es cierto que no somos una gran corporación con departamentos dedicados exclusivamente al desarrollo; nuestro sistema es humilde pero funcional. Se basa estrictamente en lo que nosotros le permitimos leer para elaborar una respuesta "rumiada" y útil. No pretendemos que sea un sistema impecable en términos de computación avanzada, sino que sea un servidor eficaz para el usuario.
¿Es un sistema perfecto o sigue en fase de aprendizaje?
Estamos trabajando constantemente para mejorar la comprensión de las preguntas y su traducción al lenguaje máquina por lo que aún puede tener fallos, como advertimos junto al formulario de consultas. El siguiente paso, que esperamos tener listo en las próximas semanas, es la geolocalización. Queremos que el usuario pueda preguntar por la misa más cercana a su ubicación actual, cruzando la distancia física con la proximidad horaria.
Existe un intenso debate sobre la ética de la IA. ¿Es respetuosa esta aplicación?
En nuestro caso, el debate se simplifica porque el uso que hacemos es puramente instrumental y controlado. No permitimos que la IA genere pensamiento o doctrina; solo resume lo que ya está publicado en nuestra web.
De hecho, el bot no está configurado para mantener un debate. No hay una estructura de "pregunta-respuesta-réplica". Es una consulta directa: pasamos la pregunta y el sistema responde con lo que encuentra en nuestras fuentes. Es un proceso muy aséptico y neutro. La IA solo responde aquello sobre lo que ha sido informada previamente por nosotros, garantizando así la seguridad y la fidelidad de la información religiosa.
