El Obispo de Málaga ha presidido la apertura del curso del Centro Universitario de Magisterio María Inmaculada, en Antequera, en la que ha participado también el rector de la Universidad de Málaga, Teodomiro López Navarrete.

El Centro de Magisterio María Inmaculada de Antequera abre el curso
El Sol de Antequera

Este miércoles 30 de septiembre, ha tenido lugar el acto de apertura del curso académico del Centro Cammia de Magisterio en Antequera. Junto al obispo, D. José Antonio Satué, y al rector de la Universidad de Málaga, han participado el delegado territorial de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y de Universidad, Industria, Energía e Innovación de la Junta de Andalucía, Antonio García Acedo; el delegado de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y de Universidad, Investigación e Innovación, Miguel Briones; el director del Centro, Félix Requena;  el vicerrector de la UMA, Salvador Merino; la superiora de las Hermanas Franciscanas, madre Joaquina González, y Juan Antonio Ojeda, representante de los Hermanos de La Salle y miembro de la Comisión de Educación de la Santa Sede, estos últimos representando al Patronato del Centro.

El acto ha comenzado con la lectura de la memoria del curso pasado por la secretaria del Centro, sor Gracia Palomo, a lo que ha seguido la conferencia titulada “Sostener para promover: el maestro como refugio emocional y motor de movilidad social en el aula diversa”, a cargo de Mercedes Fernández García, catedrática de la Universidad Pontificia Comillas y directora del Instituto Universitario de Estudios sobre Migraciones.

Tras ella, el director del Centro, Félix Requena Santos, ha dirigido unas palabras, a la que han seguido las del rector de la Universidad, y el canto del Gaudeamus igitur para dar por iniciado el curso vigente. Durante el acto se ha tenido un recuerdo especial para el sacerdote fallecido en accidente el año pasado, José Amalio González, quien fue párroco en Antequera de 2004 a 2014.

El obispo, D. José Antonio Satué, con motivo de esta apertura, ha destacado la importancia de la Educación, que es «una de las tareas más importantes desde la Iglesia». Por ello asegura, que contar con esta Escuela de Magisterio es muy importante «para que sea un motor que ayude a los maestros y por tanto a los alumnos, a saber convivir en esta sociedad tan plural en la que estamos; y por otra parte, a tener unos valores trascendentes que les ayuden a afrontar las dificultades».

El rector ha expresado que este centro «tiene identidad de familia», y que además, posee la riqueza de que sus universitarios «tienen igualmente el laboratorio dentro del propio centro, ya que empiezan la docencia con los más pequeñitos, con los de Infantil, y terminan con los estudiantes de Magisterio. «Yo creo que es una enorme fortuna, y que se estén retroalimentando y estén disfrutando desde el principio de la que será su proyección y su carrera profesional después, hace a este centro enormemente singular».

EL CENTRO

El Centro Adscrito de Magisterio María Inmaculada de Antequera (CAMMIA) es un centro universitario de titularidad eclesial adscrito a la Universidad de Málaga. Este proporciona una formación oficial y homologada, de carácter humanista y rigor científico, que facilita a los alumnos el acceso a esta titulación académica con una dimensión europea e internacional y, además, asegura la realización de prácticas a sus alumnos a lo largo de todo el año.

Los alumnos que hayan superado la prueba de Selectividad pueden cursar en el centro estudios universitarios de Grado de Maestro/a en Educación Infantil y Grado de Maestro/a en Primaria, además de los estudios de la DECA (Declaración Eclesiásitca de Competencia Académica) para dar clases de Religión Católica.

Esta institución universitaria es de titularidad de la Diócesis de Málaga y las instituciones religiosas de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones y los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos de La Salle). Además de una enseñanza de calidad, probada a lo largo de la historia, esto dota al centro de una impronta propia, caracterizada por poner al alumno en el centro del proceso formativo, ofreciéndole un clima de familia arraigado en los valores de Jesús de Nazaret.