Juan de Dios Ramírez ha dirigido los trabajos arqueológicos de la iglesia del Sagrario, concluidos ya para dar paso a las acciones de conservación del edificio. Los hallazgos, entre los que se encuentra un ara votiva del s. IV d.C., abren un amplio campo de investigación que llega hasta la época romana

El estudio arqueológico bajo la iglesia del Sagrario concluye con notables hallazgos
Juan de Dios Ramírez M. CAÑETE

¿En qué han consistido los trabajos arqueológicos realizados en la iglesia del Sagrario?

Se han realizado una serie de catas arqueológicas con motivo de la grieta que padece el edificio. Estas catas, realizadas en diferentes fases y espacios (en calle Santa María, en la cripta del templo y en el patio) han ido enfocadas a la cimentación del edificio. El fin último de esta intervención es garantizar la estabilidad de la iglesia del Sagrario, su conservación. Por eso se ha hecho esta intervención masiva a nivel arqueológico. Todos los restos arqueológicos se han documentado para intentar tener el máximo de información para las posibles pérdidas que provoque la intervención. No obstante, los arquitectos han planificado, con bastante buen criterio, el ajuste de las inyecciones que precisa el edificio para la mínima afección, de modo que se superen los restos arqueológicos. El estudio que nosotros hemos realizado ha permitido documentar todos los restos arqueológicos que había a nivel subyacente. Nos ha dado grandes resultados, porque tenemos todo un repertorio de diferentes fases estratigráficas, en las que tenemos restos desde la etapa romana, pasando por la medieval, la bizantina o la moderna, con la iglesia del Sagrario. 

¿Cuántas personas han participado en este estudio?

Ha sido un total de 15-20 personas las que han participado como miembros de equipos multidisciplinares, desde los propios operarios, técnicos arqueólogos, técnicos antropólogos, restauradores, geofísicos y todo un elenco técnico, de cara a obtener los mejores resultados posibles. Aparte, está el gran trabajo de los arquitectos del proyecto de inyecciones para la cimentación, Juan Manuel Sánchez La Chica y Adolfo de la Torre. El Obispado ha hecho una gran esfuerzo económico sufragando la intervención.

¿Cuáles son los principales hallazgos realizados?

Son de diferentes momentos. Tenemos la documentación de un conjunto edilicio, parece que público, bajoimperial romano, bajo la cimentación del edificio, quizás una terma o una edificación vinculada al macellum (mercado), a base de grandes bloques de sillares, en el que se ha documentado una ara votiva de singular valor. Posteriormente tenemos también restos vinculados a la mezquita aljama o restos bizantinos. Es un repertorio muy completo.

Fragmento de un crismón

¿Qué nos dicen de este espacio a lo largo de la historia?

Fundamentalmente que es un área muy densamente ocupada y de importancia a lo largo de toda la diacronía histórica. Tenemos, como indicaba, edificios públicos romanos, como luego toda una ocupación vinculada tanto a la mezquita aljama, que era la mezquita principal, y la etapa medieval, luego la Catedral Vieja, y posteriormente, la iglesia del Sagrario, con sus correspondientes zonas funerarias.

¿Qué acciones se han llevado a cabo?

Los restos que se han documentado han pasado por una fase de limpieza y conservación y posterior inventariado. Este se entrega al Museo Provincial, pero no termina el estudio ahí, sino que ahora tenemos que empezar todo un trámite de investigación con las diferentes muestras analíticas, el estudio de esas piezas y la integración de esos restos dentro del conjunto patrimonial de la zona. Los restos arqueológicos son un bien demanial, del común de la sociedad, por eso la gestión de estos materiales pasa posteriormente a la administración del museo, que, con sus criterios expositivos, determina cómo ponerlo a disposición de la sociedad.

Detalle del ara votiva

¿Cuál es la mayor novedad de estos trabajos? 

Cada año, esta intervención ha ido aportando una novedad, una exclusividad. Anteriormente, fueron los restos más antiguos del calcolítico (primera mitad del tercer milenio antes de Cristo) para el centro histórico de Málaga, y esta, por ejemplo, ha aportado elementos como el ara votiva que se ha descubierto junto a los restos del edificio romano, y que fue uno de los momentos más emocionantes, tanto por el porte de la misma como por toda la investigación que genera después. Sin olvidar que hemos documentado elementos vinculados, por ejemplo, a la mezquita aljama. Siempre aporta un gran bagaje de restos arqueológicos y enriquece bastante el patrimonio en la zona.