La persona no importa, mientras ellos tengan cada vez mas audición y lectores. Lo hemos visto también en el cine y en la canción.
La noticia que acabo de leer en un periódico, no por esperada, es menos lastimera. Se trata de un ídolo de barro, un juguete roto, que ciertas cadenas de televisiones y cierta prensa de la mal llamada del corazón, fabricaron para su ascenso en la lucha de popularidad. La persona no importa, mientras ellos tengan cada vez mas audición y lectores. Lo hemos visto también en el cine y en la canción. No importa dejar sin niñez a quien sea con tal de forrarse. Las conciencias están dormidas o directamente no tienen.
El ídolo de barro al que me refiero, es una mujer que saltó a la popularidad, por un embarazo de un torero bastante mediático. A partir de ahí fue un filón que manejaron muchos en propio beneficio. Esta mujer se emborracho de popularidad y no supo ver el daño que le estaban haciendo, y cómo era utilizada desgraciadamente para subir la audiencia. Le hicieron vender toda su vida, sus operaciones, sus encuentros y desencuentros. Pero hay una segunda parte, un espectador, sentado cómodamente en su casa participando de estas miserias.
Sinceramente no entiendo que ciertos programas puedan tener éxito, cuando todo su fin es el insulto, la bazofia, la bajeza y la mediocridad. Todo ello
con una falta de educación tremenda, a base de gritos, malas formas, etc. Creo que los que hacen esos programas denigran en sus personas la carrera periodística. No merecen llamarse periodistas.
Bien, pues dicha persona, según el articulo, debería ingresarse en un centro especializado para que su salud no se siga deteriorando. Es penoso hasta donde puede llegar la ambición de ciertas cadenas. Yo desde aquí invito a todos que hagan lo que yo ¡VETARLAS!
