El verbo "alucinar" se usa cada vez con más frecuencia y mayor inexactitud, «Yo alucino» dicen los “modernos”; una especie de fantasía lingüístico-progresista de lo más contemporáneo. No sé hasta donde el abuso del idioma empobrece las palabras.

Alucinante

Lo reflexiono cuando leo el informe de “Manos Unidas” sobre las mujeres en el llamado tercer mundo y en otros mundos desgraciadamente más próximos. Es alucinante en el más exacto sentido del término. En esos mundos, las mujeres ni siquiera son objetos de placer para uso y disfrute de los hombres. Ni siquiera eso. Millones de ellas envidian a los animales. Aquí, en este occidente hedonista y cerril, creemos que el progreso resultante nos ha llevado a la madurez intelectual y a los grandes avances sociales que disfrutamos; entre ellos a la igualdad de sexos. No; desde luego que no. El repaso objetivo y desapasionado a la historia nos lo hará ver.

En los lugares donde arraigó la cultura cristiana ocurrió, y ocurre, que contra el egoísmo del ser humano, hemos llegado a lo que a los occidentales nos parece algo habitual y corriente. En otros ambientes, no. El Dios nuestro, el único Dios que porque es verdadero se relaciona con su criatura en una constante mediación de amor, no hace distintos. Quisiera referirme a un preciosa historia. Está en la Biblia, en el capítulo 27 del libro de los Números. Moisés reparte la tierra conquistada entre las diferentes familias de Israel. Una de ellas no tiene hijos varones; las hijas piden que se les dé el mismo trato en el reparto que a los herederos varones. Moisés duda, no es costumbre en Israel. Los hombres tienen unos determinados derechos. Las mujeres, no.. Moises consulta en Oración. Las respuesta divina es contundente: ellas recibirán lo mismo que sus parientes masculinos, ¡exactamente igual!

Eso ocurrió hace unos tres mil años. Aquel Señor, Dios de la Misericordia y la equidad está entre nosotros, es Jesucristo, el Hijo de Dios y Dios mismo. Su enseñanza ha ido arraigando en nuestra civilización hasta crear lo que ahora tenemos.