A la justicia se la representa con los ojos vendados, pero a veces también tiene tapones en los oídos y boca amordazada

Juicios incomprensibles

Estoy escribiendo, desde la indignación y el estupor, al ver cómo en este dichoso país la justicia es totalmente injusta y falta de sensibilidad, en según qué casos. Los jueces dictan sus sentencias y por supuesto hay que acatarlas, pero yo como ciudadana y contribuyente tengo el derecho de estar de acuerdo o no. Me refiero a dos casos recientísimos. El primero, el de la absolución del doctor Morín, me cuesta decirle doctor ya que esa profesión implica ni más ni menos que salvar vidas, todo lo contrario de lo que el hace. No es merecedor del título. Con más de 100 abortos en su haber, se ha ganado a pulso otros epítetos. Me trae sin cuidado que la ley se ampare en la legalidad, cosa que en este caso, permitan que tenga mis dudas. Matar ¿es delito? Pregunto y me respondo yo misma, sí es delito. Este señor tiene en su historial, que sepamos, todos esos delitos, ahora amparados por la ley. Así que ya puede seguir interrumpiendo impunemente la vida de seres inocentes e indefensos. Auténticamente repugnante. Qué verdad es que el mal es la ausencia del bien y por supuesto, la ausencia de Dios. Y ahora una reflexión: matar a un bebé de 7 meses fuera del seno materno está penado, como es natural ¿por qué con ese mismo tiempo dentro del seno materno se absuelve? Yo les voy a contestar crudamente: fuera del seno materno tenemos un cadáver entero, del seno materno lo extraen a trozos. "Dramático". No sé si este señor tiene hijos, si es afirmativo, puede ocurrir que llegasen a plantearle la práctica de un aborto propio, ya que es algo a lo que están habituados. ¿Sería capaz de abortar a su propio nieto? Como diría una amiga mía: "no nos queda más que rezar ante tanta impotencia".

El segundo caso es el de una madre que se encontró una cartera con una tarjeta de banco, hizo uso de la misma para comprar comida y pañales para sus hijos por valor de190 euros,  pues en esos momentos carecía de dinero, tiene tres hijos. Pues bien, el juezd decretó prisión para ella, aunque al final ha sido indultada. No pretendo ni mucho menos eximir de su culpa a esta madre, ya que su obligación era entregar dicha tarjeta, pero sí la entiendo y tengo cierta empatia ¿qué madre no hace lo que sea para darle de comer a sus hijos? Vuelvo a repetir que no disculpo el delito, lo que sí quiero haceros pensar es en qué dos varas de medir más opuestas. En el primer caso se absuelve quitar la vida y en el segundo se condena el hacer mal uso de una tarjeta, para dar de comer a sus hijos. De verdad que no entiendo nada. 

A la justicia se la representa con los ojos vendados, pero a veces también tiene tapones en los oídos y boca amordazada. Me gustaría decirle a los jueces que a veces no es sólo la aplicación de la ley, también hay que tener sensibilidad para según que casos. Indiscutiblemente sin dejar de aplicar la misma.