Ha fallecido Emilio Aragón. Y con él se va parte de la infancia de los que ahora rondamos los cuarenta. Nos hizo reír. El niño supera al día las 300 risas. De adulto apenas llega a la veintena. Conviene resucitar la alegría.

¿Cómo están ustedes?

Una alegría que esté fundada en una esperanza firme.  La que otorga Jesucristo.  La que da la certeza de la fe.  La que nos impulsa a vivir intensamente cada día que Dios nos regala.  Sin alegría el ser humano se deteriora irremediablemente.  Sin esperanza el hombre y la mujer de todos los tiempos vive escorado en la angustia.  Hemos de rescatar la alegría.  Aquella que procede de la fe en la resurrección de Cristo.  Nada ni nadie nos puede separar del amor de Dios.  Ni la crisis.  Ni los desahucios. Ni la muerte de alguien tan familiar que siempre nos preguntaba ¿cómo están ustedes? Descansa en paz, Miliki