Los que afortudamente tenemos fe sabemos con certeza que ellas ya han vencido a la muerte y gozan de la presencia de Dios. ¡Pero eran tan jóvenes!

Muertes absurdas

¿Qué es la vida? la vida es un dón, acéptalo. La vida es un deber, cúmplelo. La vida es un juego, diviértete. La vida es una oportunidad, aprovéchala. La vida es una belleza, alábala. La vida es una lucha, empréndela. La vida es una meta, alcánzala. La vida es una canción, interprétala. 

Todas estas frases las he entresacado de un escrito de la madre Teresa de Calcuta. Es más  extenso, pero me bastan estas pocas para recordar con ellas a Katia, Rocio, Cristina y Belén, las cuatro victimas de la fatidica noche de Halloween. 

Ninguna de ellas tiene ya la oportunidad, de poner en practica las recomendaciones de Teresa de Calcuta. A tan temprana edad fueron a divertirse "festejando a la muerte" y la muerte se las ha llevado. ¡Qué ironia y qué fin más absurdo! Los que afortudamente tenemos fe sabemos con certeza que ellas ya han vencido a la muerte y gozan de la presencia de Dios. ¡Pero eran tan jóvenes! La juventud es logicamente optimista -como todos lo fuimos- y no ven el peligro. Yo ese mismo día le hice todo tipo de recomendaciones a mi nieto mayor -17 años- que salía con su pandilla. Me dijo: «abuela ¿no confías en mí?» A lo que le respondí: «cariño, en ti claro que sí, en los que no confio es en los demás». Ahi está el problema. Lo cierto es que hay cuatro familias rotas, y una quinta en espera de la evolución de su hija. Todo ello muy triste, y vuelvo a repetir, absurdo.