En la carta de convocatoria del Año de la Fe, "Porta fidei", Benedicto XVI invitaba a "las comunidades religiosas, así como a las parroquiales, y a todas las realidades eclesiales antiguas y nuevas (...) a profesar públicamente el Credo. Deseamos –dice– que este Año suscite en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza".

El Credo en el Año de la fe

El documento con las prioridades pastorales para la diócesis de Málaga recoge esta invitación y sugiere que se realicen una serie de acciones concretas entre las que se propone profesar la fe en la eucaristía dominical, en acontecimientos familiares o ante la pila donde se recibió el bautismo. 

A partir de esta semana, iniciamos una serie de artículos en los que iremos explicando, qué es el Credo, qué significa creer, y qué estamos proclamando cuando profesamos públicamente cada uno de los artículos que conforman esta síntesis de nuestra fe. 

Lo haremos de la mano del Catecismo de la Iglesia Católica (CIC), que invitamos a leer y a utilizar como material para meditar y profundizar en nuestra fe. Y es que, cuando se cumplen 20 años de su publicación, el Papa también ha invitado a conocer mejor el que es "un subsidio precioso e indispensable" para "acceder a un conocimiento sistemático del contenido de la fe".