Más de mil son las firmas recogidas por un ciudadano para pedir la ubicación de una capilla en el Puerto de Melilla. La idea surgió tras conocer que las instalaciones portuarias contaban con una sala de rezo para los pasajeros musulmanes, fundamentalmente pensado para la Operación Paso del Estrecho.
Este melillense considera que el puerto no es lugar para ninguna instalación de carácter religioso. En cualquier caso, y habiéndose dado el paso de habilitar una sala de rezo musulmán, cree que se trata de un agravio comparativo hacia las comunidades cristiana, hebrea e hindú -presentes también en la ciudad- y que al menos la primera de estas -mayoritaria junto a la musulmana entre la población melillense- debería contar con un lugar similar para hacer efectiva la igualdad y convivencia entre credos de la que hace gala Melilla.
Por ello, ha estado durante meses recogiendo incesantemente firmas para apoyar su causa. Cuando hubo recogido 1.000, inició contactos paralelos con el presidente de la Autoridad Portuaria para reunirse con él y trasladarle la cuestión. Tras el encuentro en persona, le remitieron un escrito en el que dejaban patente que la citada sala es de carácter polivalente y, por tanto, pensada para que cualquier creyente, independientemente de su religión, pueda rezar en el interior.
Algo ante lo que asegura este ciudadano que cada religión tiene un lugar de culto diferente, con unas características particulares que lo convierten en templo sagrado para cada comunidad y que, por tanto, no puede ser común a todas ellas. En cualquier caso, la sala cuenta con el Corán, alfombras y espacios totalmente despejados y está orientada a La Meca.
